¿Los calores más intensos de la historia de Manzanillo?

En esta temporada de calor hay que extremar precauciones | Foto: Especial

De continuar la sequía, se afectará la siembra de muchos cultivos; daños a la ganadería podrían ser incalculables

El pasado 31 de mayo, el director de la Comisión Nacional del Agua, Eleazar Castro, lanzó la advertencia pública: “No llovió en mayo y durante el mes de junio tendremos la mitad de las precipitaciones pluviales que tenemos como lluvias promedio. De acuerdo con las proyecciones, creemos que el tiempo de lluvias se regularizará durante el mes de julio. Por lo tanto, tenemos que estar preparados para una de las sequías más intensas que se haya registrado en Colima en los últimos años”.

Y en muchas de las comunidades rurales del estado, en Camotlán de Miraflores de Manzanillo; en Coalatilla de Armería; en Paticajo de Minatitlán; en Cerro de Ortega de Tecomán; en Agua de la Virgen de Ixtlahuacán; en Tepames de Colima; en Zacualpan de Comala; en Joyitas de Villa de Álvarez; en Ocotillo de Cuauhtémoc y en Pueblo Juárez de Coquimatlán, las peticiones de los campesinos son las mismas: ¡Que llueva! Y es que, de continuar la sequía, se afectará la siembra de muchos cultivos, pero también, los daños a la ganadería podrían ser incalculables en términos económicos.

Esto fue parte de lo que dijo el jefe de la Conagua en Colima hace un par de semanas:

“El Estado atraviesa por la sequía más grave que se ha tenido en los últimos años y que afecta a casi todos los municipios, y esta situación es provocada por el fenómeno climático conocido como “El Niño”. Refirió que anteriormente en mayo se presentaban las primeras lluvias, pero este año no ocurrió así, de hecho, no ha llovido, y para junio se pronostica que lloverá 50 por ciento menos que el año pasado, de acuerdo con el registro histórico.

Destacó que en lo que va del año a estas fechas, anteriormente ya había llovido a razón de 60 milímetros, pero ahora solo han registrado precipitaciones por 3 milímetros, lo que demuestra la problemática.

Comentó que el 2018 cerró con una captación de un metro cúbico menos que lo acostumbrado en años anteriores, ya que se acumularon 850 milímetros, pero por costumbre se registraban 970 milímetros anuales. Castro Caro mencionó que la agricultura puede verse afectada con esta sequía, pues será hasta julio que la temporada de lluvias se normalice.

Consideró que será bueno para el Estado que un huracán se acerque a la entidad, de los 19 que se pronostican para el Pacífico, para que el año cierre con buenos números en captación de agua. Además reconoció que varios manantiales no están aportando agua, los arroyos han disminuido sus cauces y algunas norias se han secado, por lo que todos los niveles de gobierno y la sociedad civil deben diseñar estrategias para el cuidado del agua”.

Hasta ahí la transcripción de la entrevista. ¿Cómo andará el tema de la sequía que el director de la Conagua pide al cielo que se nos acerque un huracán para que nos deje lluvias?

Pero no es todo, otro punto de reflexión como resultado del fenómeno de “El Niño” lo representa las altas temperaturas que se están sintiendo en el estado de Colima. En casi todos los días que llevamos del mes de junio el termómetro ha alcanzado los cuarenta grados de temperatura en los municipios de Armería, de Tecomán y de Manzanillo. De seguir con esta inercia de ausencia de lluvias, los expertos del clima tienen previsto que quizás en algún momento podamos tener en la costa temperaturas de 42 grados, lo que significaría, los calores más intensos de toda la historia moderna de Colima.

¿Alguien tiene dudas de cuáles son los efectos del cambio climático? Cada año los calores son más intensos y las lluvias más escasas. El cocktel de clima extremo está a la vuelta de la esquina. Cuestión de una década para tener en las costas de Colima temperaturas de 45 grados centígrados. En consecuencia, el infierno no sólo está en el tema de la inseguridad, el infierno también está en los calores extremos. Pero bueno, mientras tanto, nadie hacemos nada. Y nadie es nadie.