Los desastres que han golpeado a Colima


Cuquita de Anda.-

Tercera y última parte

Colima está situado en el Occidente de México, junto a Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Sur de Veracruz, Tlaxcala, México, Hidalgo y Querétaro, están comprendidos dentro de la zona sísmica de México, que abarca la Falla Acambay, la Fractura Clarión, las Fallas Chilpancingo-Acapulco y la Falla del Pacífico, representado un tercio aproximado de la superficie del país.
Otra de las circunstancias que afectan particularmente a nuestra entidad, y a la región, es el estar ubicados en el eje neovolcánico, donde hay más de 20 volcanes activos. Este eje atraviesa la República y de Colima se prolonga hacia las Islas Revillagigedo, que son propiamente conos de volcanes que emergen de los fondos marinos.
Consultado varias obras, enlistamos los principales movimientos telúricos registrados en esta zona, así como las erupciones volcánicas, que en varias ocasiones han originado temblores:
El primer macrosismo del que se tiene noticia ocurrió en 1563. Los posteriores fueron en 1568, 1574, 1576, 1577, 1585, 1611, 1616, 1680, 1690, 1747, 1769, 1771, 1790, 1806, 1816, 1818, 1839, 1847, 1871, 1876, 1881, 1889, 1900, 1911, 1932, 1941, 1957, 1973, 1985 y el 30 de abril de 1986. Se omiten las réplicas y temblores leves.
En total son 40 macrosismos: Seis en el Siglo XVI, ocho en el Siglo XVII, cuatro en el Siglo XVIII, 11 en el Siglo XIX y 11 en Siglo XX. Los meses más socorridos han sido enero (5) y abril (5), marzo (4) y septiembre (3). En febrero, marzo, julio y diciembre solamente una vez y los meses restantes dos veces. En dos ocasiones ha temblado el 15 de abril y el 30 de enero.
Se han registrado temblores relacionados con las erupciones del Volcán de Colima en 1576, 1585, 1612, 1613, 1616, 1690, 1747, 1770, 1806, 1818, 1871-72, 1875, 1885-86, 1889, 1903 y 1908-1909.
Leyendo las noticias sobre pérdidas de vidas, destrucción de viviendas, edificios y templos, nos explicamos porqué a la fecha no existen fincas en Colima de la época colonial. Incluimos algunos datos compilados sobre los principales sismos:
En 1563 “en Zapotlán y pueblos cercanos, se sintieron temblores por espacio de un día y una noche”. En 1568 se registró en Zapotlán un macrosismo al que se le dio el nombre de “temblor grande”, pues tembló durante varios días “y por su gran intensidad se abrieron nuevas barrancas, se separaron algunas montañas, los manantiales de agua que brotaban en el Valle de Zapotlán cambiaron de lugar apareciendo en otros sitios; habiendo caído los templos de Zapotiltic, Tuxpan, Tamazula, Zacoalco, Atoyac y Colima”.
Este terremoto, en Ameca, Jalisco, “abrió una cordillera de una sierra que está a una legua de dicho pueblo; y se bajó en parte a uno y a dos estados. En los llanos hizo aberturas muy grandes y de tanto hondor no se veía el suelo; andaba la tierra de tal manera de una parte a otra, que no podían tenerse en pie los indios; cayeron muchas casas de este pueblo, y con la caída tomaban debajo y mataron mucha gente; murieron muchas mujeres. Sucedió de este temblor que el río que pasa por este dicho pueblo se secó con ser de gran golpe de agua, por más de 20 días, al cabo de los cuales vino a reventar con grandísima furia y el agua que de él salió era muy colorada, con muy mal olor de piedra de azufre, y no bebieron de él en más de tres meses, hasta que volvió a su ser y color. Fue cosa de tanto espanto la fuerza del temblor, que se entendió que el mundo se acababa”.
En 1616 un terremoto coincidió con un eclipse de Sol y en 1771 “tembló casi sin interrupción de las 8:00 a las 12:00 horas, seguidos de una gran erupción volcánica”.
El año de 1806 murieron dos mil personas al desplomarse la parroquia de Zapotlán. El fraile Francisco Núñez explicó que estando en el pulpito “se experimentó un temblor tan furioso que puso a todo el auditorio en movimiento, éste se compondría de más de tres mil almas. Exclamé rogándoles que no se precipitaran para la salida” y “conocido por mí el peligro eché la absolución al auditorio, la que apenas concluí, cuando vi desplomarse y caer sobre más de 500 almas que oprimidas unas con otras intentabas salir por la puerta principal”. Agrega que vio “todo el fracaso, de las tres partes del auditorio, dos o poco meno quedaron sepultados bajo las ruinas, sin contar las muchas…. Que salieron heridos y van muriendo”.
En 1818, un macrosismo con duración de dos minutos, destruyó las casas e iglesias de la Villa de Colima y la región, así como el Convento de San Francisco de Almoloyan, causando 200 muertos. Durante ocho días se registraron sismos”. Temblor y maremoto (tsunami) en 1816, “cuya ola de 60 codos llegó hasta media legua de Tecomán”.
En 1839 “hubo un fuerte temblor que duró cinco minutos”. El 19 y 21 de enero de 1900, terremotos que causan pérdidas humanas y materiales. Por haber finalizado el Siglo XIX los fatalistas auguraban el fin del mundo.
Durante el terremoto del 18 de junio de 1932 “se observó una notable luminosidad del cielo que se hallaba despejado y una llovizna cuya causa resulta del todo desconocida”. El mismo año de 1932, un maremoto (tsunami) arrasó el balneario de Cuyutlán, causando pérdida de vida y daños en la costa del estado.
En relación con los tsunamis, según un estudio probabilístico la zona costera de Colima está expuesta a ciclones, tsunamis o maremotos, que registran olas de dos metros cada 10 años, de cinco metros cada 50 años y olas de 10 metros cada 100 años. La última de 10 metros es la de 1932, señalada anteriormente.
El sismo de 1941 del grado VIII de la Escala de Mercalli causó pérdidas de vidas (20) y cuantiosos daños materiales. Provocó pánico y la emigración masiva de colimenses.
El terremoto de 1957 tuvo una intensidad de 7.9 grados de la escala de Richter, en el Distrito Federal. Se cayó la estatua del Angel y algunos edificios, pero fue leve en Colima.
El temblor del 30 de enero de 1973 tuvo una intensidad de 7.5 grados (Richter) causando mayores daños en las poblaciones de Tecomán y Armería, Colima.
Sobre los macrosismos del 19 y 20 de septiembre de 1985 sabemos que el primero tuvo una intensidad de 8.1 (Richter) y 8.5 en la escala de Mercalli en la Ciudad de México. Se afirma que los muertos sobrepasaron los 10 mil.
Lo del terremoto del 2003 siendo gobernador Fernando Moreno Peña, quien prestó auxilio inmediato a la ciudadanía, ya hablamos en el primer escrito.