Durante años se pensó que los gatos eran animales distantes y poco interesados en sus dueños. Sin embargo, un estudio publicado en la revista Animal Cognition derriba este mito: los felinos son capaces de leer el estado de atención de los humanos y, cuando enfrentan un problema imposible de resolver, cambian sus estrategias de comunicación dependiendo de si la persona los mira o los ignora.
Los investigadores trabajaron con 26 gatos en un laboratorio especializado. Primero, les presentaron un recipiente con premios fácil de abrir (tarea resoluble) y, después, el mismo recipiente sellado (tarea irresoluble).
Los dueños participaron en dos condiciones: atentos, mirando a su gato, o distraídos, con la mirada en otro objeto. Los resultados fueron claros:
Los gatos que tenían un dueño atento buscaron su mirada más rápido y con mayor frecuencia.
También se acercaron más veces al recipiente y alternaron la vista entre el objeto y la persona, como una forma de “pedir ayuda”.
En contraste, cuando el humano estaba distraído, los felinos redujeron estas conductas y mostraron menor intención de comunicación
Este hallazgo sugiere que los gatos son más sociales y sensibles de lo que solemos creer.
Al igual que los perros o incluso los bebés humanos, utilizan señales como el contacto visual, la proximidad o los maullidos para referirse a lo que desean, siempre tomando en cuenta si el otro está disponible para responderles.
Lejos de la imagen de animales fríos, la ciencia demuestra que los gatos forman vínculos cercanos con las personas y que la atención humana es clave para fortalecer esa relación.
Así que, la próxima vez que tu gato te mire fijamente entre un juguete y tu cara, puede que no sea casualidad: está intentando comunicarse contigo.
