Marinos mercantes, solitarios y heroicos


(Primera parte)

Con todos los pormenores el manzanillense Capitán Gildardo García Pérez nos narra las experiencias vividas en altamar a bordo de buques colosales; nos adentra en ese mundo de lucha con los caprichosos mares, donde los marinos mercantes llevan a cabo un sinnúmero de actividades echando mano de su intuición de viejos lobos de mar y con sus poderes de observación casi místicos. En entrevista exclusiva a El Noticiero cuenta el Capitán García Pérez que los marinos mercantes se encargan de transportar toneladas de mercancías contenerizadas, guían barcos de elegantes cruceros, tripulan ligeros y estilizados yates haciendo pilotaje en puertos o bien se lanzan a mar abierto a bu a bus- car cardúmenes de atún.

 

A bordo de buques especializados llevan a cabo una actividad denominada Costa Afuera también conocida como “Off-Shore”, a través de la cual dan apoyo a las plataformas petroleras que se encuentran en la inmensidad del océano, llevándoles suministros para realizar operaciones de exploración, explotación y extracción de petróleo que subyace en el subsuelo marino.

Gildardo García comanda uno de estos buques especializados que operan en la Sonda de Campeche y nos comparte su experiencia en la operación de estos barcos que por su complejidad y los riesgos que implican, requieren de personal entrenado, capacitado y en constante preparación para realizar las operaciones de manera segura y sin accidentes. El capitán refiere que las plataformas petroleras son estructuras de dimensiones titánicas cuya función es extraer petróleo y gas natural del lecho marino, para posteriormente exportar hacia la costa por ramales de tuberías extendidas como venas y arterias que se aferran al fondo del mar o a través de colosales buques- tanques para transportar los energéticos a lugares distantes del país u otros países.

Como ciudades flotantes están habitadas por todo el personal necesario para extraer, buscar o explotar los energéticos que permanecen inmóviles en el sueño de los siglos en las entrañas del planeta.

“Estos trabajadores, como cualquier otros, tienen necesidades que deben ser cubiertas, desde combustible para sus generadores de electricidad, así como agua, comida y materiales diversos. Allí es donde entran los buques abastecedores, indispensables para mantener con vida y sin parar la producción y explotación de petróleo. Los marinos saben que cada maniobra para estas plataformas varía de acuerdo a la necesidad que se cubrirá”. Señaló que la complejidad y riesgo de las operaciones Costa Afuera hacen que los marinos mercantes siempre estén conscientes y al cuidado de minimizar el riesgo de accidentes que puedan ocasionar pérdidas humanas, o que se produzcan derrames de hidrocarburos que deriven grave daño ecológico. Asimismo, no se descarta el riesgo de ataques terroristas y sabotajes, de allí la importancia del constante entrenamiento y comunicación con la Secretaría de la Marina Armada de México. (Continuará)