Más de mil jornaleros sin empleo en Marabasco


Jesús Lozoya Baeza.-

Es sumamente lamentable que cerca de mil trabajadores que laboraban en 35 hectáreas de chile y jitomate, quedaran sin trabajo luego de que la plantación quedara bajo el agua, expresó el productor Mariano Rodríguez Palacios.

Con el rostro de preocupación, consternado al ver su plantación lamentó lo que ha pasado con estas lluvias y luego acusa al gobierno de ser el responsable por no cumplir con su obligación de proteger los márgenes del río Marabasco que otra vez, los ha dejado en la ruina y endeudados.

“Nomás les dan el dinero para hacer las obras y no sabemos qué hacen con él, porque las obras no se hacen; luego nos dicen que les falta mucho dinero, que no les alcanza”, señala mostrando un dejo de enojo, particularmente contra la Comisión Nacional del Agua y el Gobierno del Estado.

Aseguró que tiene 15 hectáreas sembradas de chile y 20 hectáreas sembradas de jitomate en sociedad con otro productor; las pérdidas superan los 3 millones de pesos por lo que cada uno de ellos debe poner al menos 1.5 millones de pesos.

Recordó que con el huracán “Jova” también fueron severamente afectados, luego en el 2013 llegó la tormenta “Manuel” y pasó lo mismo; entonces, el gobierno les ofreció 10 mil pesos que no alcanzaron ni para la gasolina; ahora, ya no esperan nada del gobierno, pero pide que cumplan con su trabajo, con sus promesas que hicieron cuando Jova y cuando Manuel, días en que el gobernador caminaba los márgenes del Marabasco prometiendo obras que aún no se ejecutan a 4 años de distancia.

Asegura Mariano que sí ellos hubieran cumplido, ahora no estarían pasando por estos problemas y luego recuerda las deudas con financiera rural por 1.5 millones de pesos y más de un millón de químicos.

 “Cosechamos apenas un 20 por ciento, no creo que sirva lo que está bajo el agua”, señala sin dejar ver sus plantaciones ubicadas frente a la carretera unos dos kilómetros antes de llegar a El Chavarín, rumbo al aeropuerto Playa de Oro.

Finalmente señala que no esperan ningún apoyo del gobierno, pero que cuando consiguen dinero, este se queda en el camino pero no termina por llegar a los afectados, por lo que les da lo mismo ya si les dan o no recursos para la zona siniestrada.