Memorias de un porteño


Víctor Gil Castañeda

Décima parte

Ante la falta de actores y el reacomodo de algunos compañeros que sintieron el llamado de la vocación, emprendimos montajes con pocos personajes. Así nacieron los entremeses. Dos del escritor Miguel de Cervantes Saavedra, y uno de Alejandro Casona. Ambos españoles; uno clásico y el otro contemporáneo. Los textos fueron; “Cornudo, apaleado y contento”, “El secreto bien guardado” y “La cueva de Salamanca”, que se llevaron a todos los municipios, escuelas y centros de recreación.

Llegó posteriormente la obra de Víctor Hugo Rascón Banda titulada: “La crisis, arriba las manos”, divertida y satírica con el sistema social. Este montaje y el de: “No tengo, no pago”, del italiano Darío Fo, dieron nueva vida a la Compañía. Los ánimos crecieron y el esfuerzo pareció cristalizar. Y es que, anteriormente se dieron escenificaciones con los grupos de preparatoria que permitieron incorporar elementos al grupo.

Otros trabajos fueron: “Guau, vida de perros” (Alejandro Licona), “Te juro Juana que tengo ganas” (Emilio Carballido, obra sobre la educación mexicana, especialmente en provincia), además de las infantiles; “Caperucita” y “El fantasmita”, ambas de la brasileña María Clara Machado. Como un reconocimiento a la escritora mexicana Elena Garro, la Compañía realizó el montaje de dos obras suyas: “Los perros” y “El rastro”, donde se habla de la represión femenina en el campo, el extremo machismo nacional, la pobreza campesina, la falta de valores… pero algunos problemas técnicos hicieron que la obra se repusiera, ya que en la escena del desnudo, las luces prendían con mayor fuerza y daban al traste con las intenciones dramáticas. Entró a su lugar: “El censo”, nuevamente de Emilio Carballido, aunque para enfado de muchos espectadores. La temporada se cubrió, a la par que se daban funciones en las comunidades con los entremeses de Cervantes y Casona.

(IX)

“Tú llegas al teatro por cuestiones personales, como te decía. En tu decisión involucras motivos familiares, anímicos y formativos. Recuerdo que en la secundaria nos juntábamos varios alumnos relajosos y un maestro, a quien le gustaba la literatura, nos abordó desde nuestras inquietudes. Porqué hacíamos desorden, a dónde arrojábamos nuestras capacidades y energías, hasta que decidimos formar un grupo de poesía coral, a tener contacto con el público, sintiendo esa cosa media rara cuando te enfrentas a los espectadores, que te provoca algo de emoción y miedo”.

Luego llegó la necesidad de comunicarte con los demás, utilizando la palabra y el cuerpo. Básico en mis inicios, agrega Gilberto.

Comprendí que si estaba vedado para el manejo del color o los movimientos dancísticos, en el teatro noté que nos admitía a todos, sin relegarnos por completo –afirma Gilberto-. Al inicio pones en juego tus emociones y las capacidades naturales del cuerpo. El teatro nos admite bajo este reglamento. Mientras que si una persona asiste a una clase de danza y resulta arrítmico, pues lo corren. El teatro acepta de todo, así tengamos problemas de frenillo, dicción o mal físico, aunque más adelante nos damos cuenta como actores que debemos desarrollar ciertas capacidades creativas. Entramos en aparente conflicto con nosotros mismos, pero se transforma en un reto que nos involucra de por vida, porque sabemos que existe una actividad que requiere de nuestra presencia física. Así empezamos, con este gusto, después de hacernos notar como relajosos, aunque a veces dicen que los graciosos deben estar en teatro y cuando nos mandan a ese “gracioso” te das cuenta que no tiene nada que ver con el hecho estético… Este sería el chispazo y gusto por el teatro, luego debes definir tu vocación y entender el compromiso cultural hacia la comunidad.

Más adelante comprendes el valor de la preparación, el saber pintar o conocer de música, de literatura o danza, aspectos de la sociología, de la historia, y que debes enfrentar de manera autodidacta para completar tu formación.

Yo vine creyendo que solamente ocupaba hablar, sin mayores problemas, pero luego me di cuenta de los problemas que deberíamos enfrentar. La vocación había encontrado su cauce y tuvimos que salir reconociendo que tu labor está centrada hacia la comunidad y no olvidarlo.

(X)

En 1991 la Compañía de Teatro preparó dos montajes con motivo de su Décimo Aniversario. Fueron dos obras de carácter infantil que estrenaron en el mes de julio. Un trabajo dedicado a los niños, para sembrar la semilla del amor por el arte, remover vocaciones como en todo proceso. Iniciar siempre desde el mismo lugar. Apuntar hacia adelante con la firme intención de renovarse y ofrecer al público de Colima; diversión, entretenimiento, “fingimiento de vida” o pedazos de ilusión, como dijera Lope de Vega.

“La lente maravillosa” y “Los ratones”, fueron las obras seleccionadas para estrenarlas en el Festival Colimense de las Bellas Artes, festival que ahora se ha vuelto permanente y de gran impacto a nivel estatal.

(XI)

Conceptos teatrales para un aniversario.

*El director teatral, especie de tirano: Rafael Sandoval B.

“El director teatral es una especie de pequeño tirano, y no debe permitir que un solo dedo se mueva en el foro sin un sentido armónico acorde al texto”.

Así dijo el maestro Rafael Sandoval Bustamante en sus primeras sesiones dramáticas, con la intención de consolidar un equipo que diera vida a la naciente Compañía de Teatro de la Universidad de Colima, hace más de una década, y que en el 2001 cumplió sus primeros 20 años de existencia, con un buen fruto  en lo que respecta al fenómeno de las bellas artes. Lo que a continuación se describe son; apuntes de clases, conversaciones, charlas y declaraciones hechas a la prensa por tan prestigiado director teatral.

Sandoval ha sido para muchos colimenses una guía en el terreno cultural. Ha despertado polémica por sus comentarios irónicos y centrados. Ha desatado pasiones por sus montajes sugestivos y provocadores. Ha encendido pensamientos por sus textos y autores elegidos. Ha formado y conformado vocaciones teatrales que parecían desaparecer del horizonte artístico local.

Continuará…

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