Riesgo es impulsado por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, vía donde transita un tercio del comercio global de urea
El mercado del transporte marítimo de graneles enfrenta un nuevo foco de incertidumbre ante la persistencia del conflicto en Medio Oriente, con impactos que podrían escalar desde los fertilizantes hacia toda la cadena alimentaria global. De acuerdo con el análisis de BRS Dry Bulk, “el mercado de graneles podría enfrentar un shock significativo”, especialmente en el segmento de granos.
El punto crítico se sitúa en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un tercio del comercio mundial de urea, un insumo clave para la producción agrícola. “Cualquier interrupción en este mercado, estimado en cerca de US$290.000 millones, ya está elevando los costos de insumos y limitando la oferta”, advierte el reporte.
Este encarecimiento de fertilizantes comienza a trasladarse al mercado de granos. Según BRS, “los mercados de granos enfrentarán una presión creciente”, dado que el alza de precios y eventuales restricciones de suministro “podrían reducir los rendimientos agrícolas y alterar las decisiones de siembra”. A esto se suma el riesgo de restricciones a las exportaciones, lo que “probablemente estrechará la oferta global, impulsará los precios de los alimentos y agravará la inseguridad alimentaria”.
El informe destaca el caso de China como ilustrativo de esta dinámica. Pese a ser uno de los mayores exportadores de fertilizantes del mundo —con embarques superiores a US$13.000 millones anuales—, el país habría comenzado a restringir exportaciones de nitrógeno y potasio desde mediados de marzo. Esta medida busca “proteger el suministro interno”, en línea con su política histórica de estabilizar precios locales y resguardar la seguridad alimentaria.
En términos de comercio marítimo, los volúmenes siguen siendo significativos. Datos de AXSMarine citados por BRS Dry Bulk indican que las exportaciones globales de granos alcanzaron 552 millones de toneladas en 2025. Entre los principales exportadores destacan Brasil (28%), Estados Unidos (22%), Argentina (11%) y Canadá (8%), mientras que China concentra el 24% de la demanda marítima mundial.
Por ahora, los flujos comerciales de fertilizantes no muestran desviaciones relevantes respecto al primer trimestre de 2025. Sin embargo, el reporte subraya que los buques de menor tamaño —particularmente los segmentos Handysize, Ultramax y Supramax— “siguen siendo los más expuestos a cualquier variación eventual”, dado su rol predominante en el transporte de estos productos.
En paralelo, la volatilidad en los mercados energéticos añade otra capa de incertidumbre. El crudo Brent alcanzó su nivel más alto desde julio de 2022 antes de registrar una abrupta caída cercana al 15% en una sola jornada, reflejando la sensibilidad del mercado ante señales contradictorias en torno a negociaciones geopolíticas. Al cierre del análisis, el Brent se situaba en US$101 por barril, mientras que el WTI cotizaba en US$89,4, ambos en una estructura de fuerte backwardation (precios actuales- spot- más altos que los precios futuros).
En este contexto, el mercado de graneles queda expuesto a una compleja interacción entre energía, fertilizantes y alimentos, donde cualquier disrupción logística o comercial podría amplificar los desequilibrios existentes en la economía global.
