Mercedes de Lepe, cinco años de labor altruista


Carlos Valdez Ramírez

(Ultima parte)

Desde hace cinco años, una gran labor altruista en beneficio de los más desprotegidos en el puerto de Manzanillo es la que realiza Mercedes Vasconcelos de Lepe, quien hasta el momento es presidenta del patronato “Unidos por el Hospital”.

En entrevista exclusiva que concedió a EL NOTICIERO DE MANZANILLO, “Meche” dijo que su tarea benéfica comenzó cuando fue invitada como presidenta del patronato para la construcción del albergue del Hospital General.

Indicó que al hacerse cargo de éste, comenzó a realizar gestiones para resolver las necesidades más apremiantes por las que atravesaba el hospital; entre ellas, cuneros para los bebés, así como un mamógrafo, porque las pacientes tenían que trasladarse a la capital de Colima si necesitaban un estudio de este tipo, pues el que estaba en el hospital no funcionaba.

De manera generosa, los empresarios del puerto se unieron a esta noble causa, brindándoles recursos económicos para la compra de equipo médico y agrega que junto con la esposa de Nabor Ochoa entregaron un oficio al presidente de la República de aquel entonces, en una visita que hizo a Manzanillo, para solicitarle recursos para el hospital.

Una semana después recibieron respuesta y les solicitaban explicaran de qué tipo de equipo carecía el hospital. Un mes después acudió con el doctor Pimentel a la ciudad de Colima para recibir equipo médico por parte del secretario de Salud, Agustín Lara.

Respecto a su trabajo en la construcción del albergue, señaló que el dinero que han logrado reunir lo tienen en una cuenta bancaria; abundó que el secretario de Salud, Agustín Lara, también le autorizó que en el estacionamiento del hospital instalarán unas casetas con plumas para cobrar 10 pesos en su ingreso y de esta manera ayudar a las personas de escasos recursos con medicamentos, transporte, incluso para la compra de ataúdes.

Con emoción, dijo que siempre han tenido buena respuesta de los manzanillenses para apoyar las buenas causas, por ejemplo, dijo que cuando estuvo en el DIF Municipal, los trabajadores de Peña Colorada les daban una aportación mensual, el gerente del Hotel Colonial donaba hasta más de 100 lonches. También reconoció el apoyo de empresas mundiales instaladas en el puerto, así como de restauranteros.

Para concluir, dijo: “Ya tengo 77 años y me quiero retirar, pero la gente no me deja; además, el corazón me gana, porque incluso ha habido ocasiones que he puesto de mi dinero para cubrir necesidades urgentes”.