Mujeres por Manzanillo


Ma. Esther H. de Razo.-

¡Hola, amiguitas!

El domingo ocho de marzo fue el día dedicado a todas las mujeres que poblamos el mundo. El día en el que para bien o para mal, tomamos conciencia en qué en tanto hemos avanzado en nuestro batallar porque se erradique totalmente la violencia en nuestra contra. Es importante que no dejemos de exigir que se desarrollen programas a favor del bienestar social de los grupos más vulnerables.

Si la vida de las mujeres cambia para mejorar, se transforma no sólo el país, sino el mundo.

A estas fechas, como mujeres, todo nos cuesta más trabajo, en cualquier situación debemos demostrar doblemente que eres tan o más capaz que los varones, independientemente de si el trabajo a realizar nos cueste o requiera de un mayor esfuerzo.

El tema de la equidad de género no sólo corresponde a las mujeres, debe ser una tarea compartida, máxime cuando se trata de la erradicación de la violencia contra el género, una lucha que ayude verdaderamente al empoderamiento de las mujeres en todos los aspectos (social, político, económico, etc.), más mujeres en empresas, en cargos de administración publica, municipal, estatal o federal. No queremos canonjías, queremos igualdad; sólo así lograremos revertir todos los problemas que atentan en contra de las mujeres, para esto los gobiernos de las entidades deben actuar con todo lo que se requiera. En Colima confiamos en que nuestro gobernador apoya a las mujeres valientes que luchan por conseguir estos objetivos.

Esto tiene que ser compromiso de todos, pero de manera muy especial que seamos las propias mujeres las que marquemos límites, con la confianza plena de que seremos apoyadas por autoridades e institutos utilizando toda clase de herramientas que nos den seguridad y las oportunidades que nos merecemos; unidas lo conseguiremos, valemos mucho, en todo, trabajemos doble, pero también valemos doble, hagamos valer este derecho.

Que no se nos olvide, amiguitas, que se acercan los tiempos electorales, acudamos todos a las urnas, somos nosotras las mujeres las más interesadas en que quien nos represente en lo estatal, sea aquel al que las mujeres lo consideren digno de hacerlo, somos sólo nosotras llevadas por nuestro instinto protector hacia la familia entera, quienes somos capaces, con ese sexto sentido que casi siempre nos da la razón, quienes sabemos a quién le vamos a confiar la seguridad y el progreso de nuestro territorio, ese alguien que nos da confianza y la seguridad que tanto deseamos, para vivir sin sobresaltos ni temores, acudamos a las urnas acompañadas de toda nuestra familia y las amistades que piensen como nosotros, que estoy segura seremos muchas, porque todas queremos lo mismo: vivir seguras y en paz.