Niegan permiso a mina en Canoas

La Semarnat sustentó su negativa a autorizar el proyecto en diversas razones, entre ellas por considerarlo incongruente con las políticas y criterios establecidos en el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial del Estado de Colima y el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial local del Territorio de Manzanillo. | Foto: Especial

Por no existir certeza de que se respetará al medio ambiente, la Semarnat negó los permisos para la explotación de la mina de hierro en la comunidad de Canoas, donde la empresa de capital canadiense Hematite S.A. de C.V., pretendía llevar a cabo el proyecto “Rufus 5”.

El proyecto de la empresa canadiense pretendía explotar durante 16 años una superficie de 30 hectáreas para sacar más de dos millones de metros cúbicos de mineral de hierro.

En julio de 2020 la minera había presentado ante la Semarnat la solicitud de aprobación y eso generó una serie de manifestaciones de organizaciones ambientalistas, así como autoridades ejidales del pueblo de Canoas por los daños a la afluente natural de agua, que es el arroyo El Cacao, de donde se surte del vital líquido a nueve comunidades, además del daño a la fl ora y fauna de la zona.

La Semarnat sustentó su negativa a autorizar el proyecto en diversas razones, entre ellas por considerarlo incongruente con las políticas y criterios establecidos en el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial del Estado de Colima y el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial local del Territorio de Manzanillo.

Sobre la afectación de los cuerpos de agua de la región y sus zonas federales, la dependencia indicó que en el proyecto no se consideraron las recomendaciones y conclusiones del estudio hidráulico.

A la vez, determinó que las especies de flora registradas en el sitio del proyecto son confusas en su identificación y para su reincorporación al ecosistema no se analizaron los requerimientos de reproducción.

En el resolutivo dirigido a John W. Brennan Bourdon, representante legal de la empresa Hematite, se le indica que también le niegan los permisos porque “no hay certeza en la servidumbre de paso y la superficie que pudiera requerirse para el acceso a la mina; en consecuencia, se carece de información que garantice que la ejecución del proyecto se llevará a cabo protegiendo el ambiente y preservando y restaurando el ecosistema”.

Ya en dos ocasiones anteriores, los habitantes de Canoas habían logrado frenar la operación de la mina, en el año 2013, cuando pretendían se autorizara la mima llamada “Eva”, en aquel entonces los ejidatarios les cerraron el paso con camiones y denunciaron daño ambiental.

Un año después, insistieron en la mina, llamándola “Tinajas”, pero al ser presentado a la asamblea ejidal, esta instancia lo rechazó y no insistió.

El comisario de Canoas, Miguel Campos, con el apoyo de organizaciones civiles, enviaron un documento al presidente Andrés Manuel López Obrador, firmado por la mesa directiva del ejido y la comisaría municipal, entregado en su visita al puerto, en donde le pedían al mandatario su intervención para detener el proyecto.

“Apelamos a lo que usted siempre ha dicho, que no se autorizan nuevos proyectos. Solicitamos su apoyo para echar abajo Rufus 5 y cualquier otro proyecto minero en el ejido”, declaró entonces el dirigente ejidal.

Advirtió el comsiario ejidal que de haberse autorizado el proyecto habría “una contaminación catastrófica e irreversible, ya que el proyecto está en los afluentes del río El Cacao, que surte de agua potable a la comunidad y ejidos aledaños, desde Canoas, Puertecito de Lajas, Llano de la Marina, Ciruelito, Cedros, Lomas de Ávila Camacho y Paticajo, que viven de la agricultura, ganadería y cafeticultura”