La Organización Marítima Internacional (OMI) acordó un borrador de plan de trabajo para desarrollar nuevas normas de seguridad aplicables a buques propulsados por baterías, energía eólica y energía nuclear, como parte de los esfuerzos globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el transporte marítimo.
El acuerdo se alcanzó durante la 12.ª sesión del Subcomité de Diseño y Construcción de Buques (SDC), celebrada del 19 al 23 de enero en Londres, y será presentado al Comité de Seguridad Marítima (MSC 111) para su aprobación en mayo de 2026.
El plan de trabajo establece el desarrollo y la actualización de normas de seguridad vinculadas al uso de baterías de iones de litio, sistemas de propulsión eólica y asistida por el viento, así como a la energía nuclear aplicada a la navegación comercial.
Al cierre de la reunión, el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, calificó la finalización del borrador como un “logro importante”, al señalar que permitirá que los criterios de seguridad evolucionen al mismo ritmo que el avance tecnológico impulsado por la estrategia de la OMI para reducir las emisiones del sector marítimo.
Según el cronograma preliminar, en 2028 se prevé la adopción de enmiendas al Convenio SOLAS para permitir el uso de baterías como fuente principal de energía eléctrica a bordo; en 2029, la aprobación de directrices provisionales para buques con propulsión eólica; y en 2030, la adopción de un Código Nuclear revisado.
Como parte de este proceso, el Subcomité creó un Grupo de Correspondencia sobre Seguridad de GEI, encargado de recopilar información técnica y preparar propuestas de enmiendas normativas, cuyo informe será presentado en la próxima sesión del SDC en 2027.
En paralelo, la OMI avanzó en medidas para reducir el ruido radiado submarino generado por los buques, con el fin de mitigar su impacto sobre la vida marina. El Subcomité acordó solicitar una extensión de dos años, hasta 2028, para la fase de recopilación de experiencia en la aplicación de las directrices vigentes.
Además, se aprobó un proyecto de orientación técnica para integrar soluciones de eficiencia energética y bajo ruido en el diseño y modernización de buques, así como el mandato para un estudio internacional que permita establecer una línea base y proyecciones futuras sobre las emisiones de ruido submarino en el transporte marítimo.
