Nunca influí en decisiones del Presidente Calderón: Margarita Zavala


Carlos Valdez Ramírez

Para Felipe (Calderón) y para mí, servir al país fue el honor más grande que pudimos recibir, con sus problemas, sus alegrías, ver su fuerza, que no sólo es cultura y paisaje, sino que hay una enorme energía y que las familias son más fuertes de lo que uno cree, ver el gran potencial que es México y a lo que podemos llegar. Con todo y que hubo momentos difíciles, nosotros tenemos una sola palabra para el pueblo mexicano: gratitud.

En esos términos se expresó Margarita Zavala, la ex primera dama del país al referirse a su experiencia durante los seis años de gobierno de Felipe Calderón al frente de la presidencia de la República; durante la visita de cortesía que realizó a EL NOTICIERO DE MANZANILLO.

A pregunta expresa, de si Margarita, con su capacidad y experiencia en las altas esferas del poder gubernamental, alguna vez influyó en decisiones junto con del presidente, contestó categórica: “Siempre tuve claro quién era el Presidente y también qué le toca hacer a cada quien, las decisiones siempre las tomó Felipe, sé que la persona que decide es quien tiene toda la información y él estaba muy al pendiente de los problemas, tuvimos momentos difíciles como país, pero tengo la plena seguridad que al momento de decidir estaba pensando en México y haciendo lo mejor para el país”, detalló.

Zavala Gómez del Campo, abundó que hay muchas cosas del sexenio que cambiaron el rumbo de México, el tema de infraestructura, salud e incluso la seguridad, en este último rubro se empezó por no negar el problema sino enfrentarlo.

“Hubo cosas que pasamos juntos, que fueron muy complicadas y dolorosas, por ejemplo, Casino Royale, cuando un mal intencional daña tanto, no sabes cuál va a ser el límite, la muerte de cada mexicano ha sido dolorosa”.

Pero también tenemos otros temas donde me tocó ver cosas maravillosas, incluso más que a Felipe, recuerdo -continuó su relato- que el 30 de abril solía visitar hospitales, recorría todos los pisos y en Morelos, en un hospital de oncología para niños, me pasó que las mamás me decían, dele las gracias al presidente, pero yo no entendía por qué, hasta que una de ellas me dijo que su  primer hijo había muerto de leucemia porque no tuvo dinero para curarlo, y que el quinto de sus hijos presentó la misma enfermedad, pero que con el seguro popular gracias a Dios se curó.

Esa había sido su promesa en la campaña y él (Felipe Calderón) no alcanzaba a verlo, pero a mí me daba mucha alegría; destacó.

Por eso debemos observar lo que los candidatos nos ofrecen en las campañas.

no es lo mismo un secretario de salud que esté ahí nada más por el cargo, a otro que tiene la capacidad de llevar salud a miles y millones de personas, utilizando el presupuesto con efectividad. Igual sucede con los servicios públicos, porque cuando elegimos a un alcalde, diputado local o federal, ellos van decidiendo a dónde va cada peso que pagamos; aclaró.

La ex primera dama recordó que una vez que había pasado las crisis de los años 2008 y 2009, entonces fue notorio el respeto que otros países tenían a México por su manejo de esa crisis económica. Era realmente impresionante que cuando México hablaba se le ponía atención en temas económicos y de salud. Esa es la imagen que se tenía de México en muchas partes del mundo y resaltaba el trato que nos daba los países europeos.

Comentó que entre las visitas que realizó, la más emotiva fue la del Vaticano por el nivel de espiritualidad que se respira en el lugar, “también cuando fuimos al  monumento de Gandhi en la India se me hizo conmovedor, porque yo estuve muy de cerca en movimientos de resistencia social en Chihuahua, vi como creció el PAN en la lucha por la democracia de este país”.

A pregunta expresa sobre si alguna vez en el sexenio tuvieron algún disgusto, fue muy clara al señalar que como pareja presidencial nunca tuvo tiempo para enojarse con Felipe Calderón, “concentrábamos nuestras fuerzas en el país. Desde que fue electo, les aclaré a mis hijos que prestarían a su papá a los mexicanos por 6 años, tratamos de hacer una vida lo más normal posible, yo seguí dando clases en preparatoria y eso me permitía llevar a mis hijos a la escuela, los sábados y domingos jugábamos juntos, porque los niños no salían, las reglas de orden fueron fundamentales, fue realmente un episodio que marcó nuestras vidas y nos quisimos más”, concluyó diciendo.