Perspectiva


Alta aprobación para Claudia Sheinbaum

A pesar de la estrategia opositora en un contexto de debate fallido, de falacias ad hominem, en lugar de centrarse en argumentos lógicos tendentes a desvirtuar el trabajo de la administración federal, “con las pruebas en la mano”, usan una narrativa mentirosa, queriendo con ello influir en el ánimo de la ciudadanía, como si esta estuviera corta de memoria; que no recordara de los 40 años de neoliberalismo económico que casi acaba hundiendo al país, generando pobreza y desigualdad social. Pese a todo, no han logrado restarle apoyo ciudadano a la presidente Claudia, algo que los irrita y los desespera, porque ven el panorama político, para el 2027, con muy pocas posibilidades de triunfos, porque anteriormente abusaron de la confianza que les depositó el pueblo. Actualmente la oposición no tiene un proyecto de nación hecho con ideas frescas, que le sirva de plataforma política, porque se les acabaron también los ideólogos.

En el primer año de su administración, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, osciló entre 70% al 85% de aprobación nacional. En estos momentos ronda en el 71.5% según encuesta Mitofsky para El Economista publicada a principios de noviembre de 2025. Otras encuestas recientes también muestran niveles de aprobación altos, con cifras que varían ligeramente entre el 70% y el 72%.

Como consecuencia de lo anterior, los encuestados identifican positivamente a Claudia como una líder trabajadora, honesta y preparada. Un voto de confianza y esperanza en que su administración mejore la situación del país en todos sus aspectos, sobre todo en materia de seguridad, que está siempre en debate.

Uno de los puntos para su aprobación alta es, que, después de 200 años de un machismo político, el 1 de octubre de 2024, Claudia Sheinbaum, se convirtió en la primera mujer en ocupar la presidencia de México y, como consecuencia, también, la primera comandanta suprema de las fuerzas armadas del país. Y ha logrado un avance significativo en contra de la desigualdad de género, imprimiendo una nueva era en la gobernanza de México.

La presidenta rompió históricamente ese tabú que tenían las mujeres de participar en política y ocupar puestos de primera línea. Hoy se abre el camino, no solo en México sino en todo el mundo, para que las mujeres no tengan pretextos machistas para seguir abriendo caminos de poder para beneficio de la humanidad, que exige la participación de la mujer en las grandes decisiones económicas y sociales, ante un machismo titubeante que todavía persiste en algunos países y, como ejemplo, tenemos al país vecino, donde la participación de la mujer en contienda electoral presidencial, ha sido desdeñado.

Entonces, después de años de luchas que han emprendido las mujeres para reclamar sus derechos, no solo en materia electoral, sino en el aspecto social, Claudia se sitúa en un momento clave donde las mujeres siguen exigiendo apertura a sus derechos políticos, así como lo hicieron 18 mil mujeres que se le plantaron al presidente Adolfo Ruiz Cortines, exigiendo su derecho a votar y lo consiguieron.

En el grito de independencia, el pasado mes de septiembre, la presidenta Claudia se dirigió a las heroínas de la independencia de México sin decir el apellido de sus esposos, como el de Josefa Ortiz Télliez Girón, sin el de Domínguez, como una forma de impulsar una agenda en el anti machismo, para ir disminuyendo el histórico rezago de los derechos de las mujeres, que en los tiempos actuales, ha permitido la participación de las mujeres en los diferentes niveles de gobierno en México y en el mundo.

Todo ello es tomando en cuenta por las mujeres que esperaban que alguien empezara a ir quitando modas de un machismo empedernido de 200 años atrás. Llega Claudia al poder presidencial y está cambiando tradiciones que ya no tienen razón de ser en pleno siglo XXI, cuando los derechos humanos se han vuelto el arma poderosa para las mujeres que deben ser respetados por propios y extraños. Y ese machismo que sufrían las mujeres se vaya yendo por la borda, para dar paso a un mejor entorno, más propicio.

Por lo tanto, es importante decir, que la buena aceptación nacional que tiene la presidenta Claudia Sheinbaum, se debe, entre otros asuntos que ha sabido manejar muy bien, a la defensa que constantemente hace de los derechos de las mujeres y de la niñez en general. Por último, las cosas como son.