Por bajas ventas, comerciantes ambulantes piden apoyo alimenticio

Palacio de gobierno del Estado de Colima | Foto: EspecialPalacio de gobierno del Estado de Colima | Foto: Especial

Los comerciantes colimenses de los pequeños puestos callejeros no están vendiendo lo suficiente para el transporte ni para la comida

Una triste situación es la que están viviendo los comerciantes ambulantes del centro histórico de la capital, quienes no están ganando lo suficiente para sus gastos debido a que no hay ventas, por lo que
solicitaron al gobierno un programa de ayuda alimenticia, puesto que muchos de ellos son de la tercera
edad, indígenas y discapacitados.

En sondeo, la señora Isabel Romero, vendedora de mangos, guamúchiles y guayabillas de la calle
Filomeno Medina, destacó que no tiene dinero ya para surtir lo que anteriormente surtía, por lo mismo
canceló la compra de kilos de nance y de guamúchiles porque no le están comprando, no hay gente en
la calle.

“No he estado comprando nada, porque no veo gran cosa, no ha salido para nada, yo quisiera invertir,
comprar para seguir trabajando, porque ya no puedo caminar más que con el bastón, pero aquí sentada
a mí me encanta trabajar, pero si no hay gente ¿A quién le vendo? Me da miedo invertir y no hay
recursos”.

La señora ha preferido bajar el costo de sus productos para que no se le queden, pero surge el
problema de completar para sus gastos, ya que viene diariamente de la comunidad de Zacualpan, “yo
gasto 130 pesos de venida y 160 de ida y a veces no lo tengo. Ayer, le dije a mis hijos hay que comer
frijolitos, hoy no hubo para carne, porque el sábado estuvo muy solo”.

Comentó que en Zacualpan también está triste la situación porque nadie ha llevado despensas y mucha
gente su única fuente de ingreso es lo que saca a vender a la puerta de sus casas.
“Queremos que vengan a consumir, que el gobierno nos dé despensa, no digo que mucho, pero a los
que más necesitan”, dijo.

Gustavo González, por su parte, vendedor de guamúchiles, comentó que antes le pagaban su producto
al entregarlo, pero ahora se tiene que esperar porque los vendedores no sacan para sus gastos y lo
lamentable es que tiene que moverse en taxi para cargar los bultos y porque no tiene un vehículo a su
disposición.

“Me da mucho gusto que no nos han dicho nada hasta ahorita de estar vendiendo en la calle, así
seguimos sacando aunque sea para comer”, resaltó.

Por su parte, la señora Elena Herrera se dijo triste “porque nunca había vivido yo esta situación en
Colima, el ver todo cerrado, escasa gente, viendo como la economía nos va dejando muy pobres”.
A su vez, la señora Rafaela Vázquez, vendedora de tomates, limones y tamarindos en la calle Madero,
mencionó que tiene que salir a vender con sus hijas y su hijo pequeño porque están cerradas las
escuelas, pero lo lamentable es que “No hay quien venga a comprar”

“Sí, nos ha afectado, tengo a mis tres hijos aquí, yo les pediría que venga a comprar a ver si algo sale,
aunque poco. Tengo a 15 pesos el limón, a 10 los tamarindos y nopales”.

María del Carmen Moreno Rodríguez, vendedora de artesanías, comenta que le ha ido muy mal. “No he
vendido nada, nada he vendido, aquí estoy sentada, yo creo ya me voy a ir, no he almorzado, apenas
me comí una manzana, estoy que ya no aguanto el hambre y no sale nada, no hay gente quien me
compre, pero yo salgo con la esperanza a ver qué”.

Pidió que haya un programa de ayuda alimentaria porque “tengo un hijo preso y no me dejan meter al
Cereso por mi edad, ni para llevarle a él. A parte no hay rutas de transporte, ahora me vine a pie desde
Insurgentes iba llegando al mercado Pancho Villa y me alcanzó la ruta, como que nada más hay una o
dos, porque no hay mucho tráfico”.

En su oportunidad, la vendedora María Gudiño, quien sale a las calles con su hijo ciego, refirió la mala
situación porque “la gente no quiere ni oírnos, todo traen cerrados los vidrios tienen miedo al contagio y
nos han caído mucho las ventas y nosotros pagamos renta y comemos diario, somos dos pero la renta
corre, la luz, todo, queremos que nos tomen en cuenta para una despensa.

Asimismo, pidió que no paren los camiones porque si no, no podemos venir a trabajar, no podemos
estar pagan dos taxis, por favor que no quiten los camiones, si nos van a dejar trabajar”.