Punto (.) Rojo


“GABY” Y “PICO”: CHOQUE HACIA EL FUTURO

ESTE DÍA, CLARO QUE SI MANDO POSTDATAS

 

  1. Baldomero Díaz Gaytán

 

Primero vamos analizando lo que dice la Reforma Política que fue aprobada por el Congreso del Estado de Colima el año pasado: “A partir de las elecciones constitucionales del año 2018, se podrán reelegir los presidentes municipales hasta en una ocasión y los diputados locales hasta por cuatro períodos”. Es decir, los alcaldes que sean electos el próximo domingo siete de junio pueden permanecer en su cargo hasta los comicios generales del año 2021.

Bajo esta perspectiva, la realidad es única: En el municipio de Manzanillo, el que gane la elección por la alcaldía el próximo siete de junio estará en condiciones de intentar ser reelecto en los comicios del 2018 y, en consecuencia, llegar con boleto asegurado para la contienda interna del 2021. En pocas palabras, el que gane la contienda entre Gabriela Benavides Cobos y Francisco Zepeda González estará en posibilidades muy reales de ser candidato a la gubernatura en seis años más. Por ello, la conclusión es simple y directa: La contienda entre “Gaby” y “Pico” es una competencia por la alcaldía de Manzanillo, pero también por el futuro.

Por eso ayer las expectativas de la opinión pública estuvieron centradas en lo que sucedió en Manzanillo, en donde Gabriela Benavides Cobos, por parte del Partido Acción Nacional (PAN), y Francisco Alberto Zepeda González, por el Revolucionario Institucional, acudieron ante las instancias electorales para solicitar su registro como candidatos a la presidencia del municipio más importante del estado.

Si la política de nuestros días fuera relacionada con el boxeo, entonces “Gaby” y “Pico” serían dos de los pesos medianos más brillantes que tenemos en la cartelera política estatal. Benavides es polemista, es brillante en sus conceptos jurídicos, es, dicen sus promotores, muy trabajadora. Y Francisco Zepeda es, probablemente, el activo más vendible de este proceso electoral, el que diseña mejor sus estrategias electorales y, también hay que decirlo, el hombre que en los comicios generales del 2012 obtuvo, en el puerto de Manzanillo, más votos que el actual presidente municipal con licencia, Virgilio Mendoza Amezcua.

Lo repetimos de nuevo, Francisco Zepeda y Gabriela Benavides son dos políticos exitosos. Los dos ya saben lo que es perder una elección, él en el 2006, cuando fue candidato a presidente municipal suplente en la fórmula que encabezaba Alejandro Arturo Meillón Galindo y ella, cuando fue candidata a la sindicatura en los comicios del 2009, cuando Gabriela de la Paz Sevilla Blanco fue designada como candidata de Acción Nacional a la alcaldía de Manzanillo.

Se pueden escribir una y mil cosas de ambos precandidatos a la alcaldía. Pero analizando posición por posición, queda la percepción de que la fórmula que presenta el PRI se ve más sólida, al menos, tiene más de donde recaudar votos.

Mariano Trillo, analizando las fórmulas por la sindicatura, se ve más completo, más compacto, con mayor contribución que Abel Jiménez Naranjo. En la primer regiduría, Amalia Castell está en clara desventaja en contra de lo que puede aportar José Fernando Morán Rodríguez. Y en la segunda regiduría Martín Sánchez Valdivia tiene más solidez política que Silvia Ruano Valdez.

En la segunda regiduría hay un empate entre Leticia Parra y la maestra Sonia Martínez, las dos se ven con perfiles políticos muy similares. Y en la cuarta regiduría, Diana Calderón, de la CTM, queda la impresión de que tiene ventaja sobre Cristian Cosío, quien está a punto de ser abandonando a su suerte por sus correligionario del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (Snte).

En la quinta regiduría, Perla Palacios está impulsada por la poderosa maquinaria de la Croc, que dirige David Ortega Quiterio; en el lado del PAN aparece Juan Enrique García, el eficiente secretario particular de Virgilio Mendoza. Aquí, sin duda, lleva clara ventaja el panismo.

Y en la sexta posición hay un buen agarrón: Ofelia Murguía maneja todas las cajas populares del sector campesino por parte del PRI y Juan Campos, el líder de los pescadores, es un garbanzo de a libra en lo que a popularidad y rentabilidad política se refiere.

Este es, de entrada, un análisis de las dos fórmulas a la presidencia municipal de Manzanillo. Un encuentro del presente, pero que sin duda, empezará a darle forma al escenario electoral del futuro, más concretamente, el del 2021, en donde se elegirá al nuevo gobernador de Colima. Al tiempo.

 

MIS POSTDATAS DE ESTE DIA

 

  1. D. 1.- Un dato para el análisis: Virgilio Mendoza Amezcua no estuvo presente en el registro de Gabriela Benavides Cobos como candidata a la presidencia municipal de Manzanillo. Un presagio, un preludio de lo que viene.
  2. D. 2.- Hoy se registra mi amigo Víctor Granados como candidato del Partido Humanista a la alcaldía. Un buen hombre, el más cándido de los aspirantes. Puede llegar a tener una regiduría gracias a su prestigio personal, no al partido.

Y ni una línea más.