Quod scripsi, scripsi

Horacio Archundia. | Foto: Especial

REDUCIR LA BUROCRACIA, LA ESTRA TEGIA DE INDIRA . Va tan bien Indira Vizcaíno en las preferencias electorales que, los aduladores a sueldo del proyecto PANPRI-PRD, se lanzaron a atacarla y a denostarla en redes al dar a conocer su propuesta de que fusionará varias secretarías y dependencias de gobierno con la intención plausible de reducir el gasto en nómina y las complicaciones que genera la excesiva burocracia.

Algunos “artistas” e “intelectuales” adheridos por décadas y beneficiarios eternos del presupuesto cultural, por ejemplo, bramaron indignados ante la iniciativa de la candidata morenista que con mucho tino y un estudio cuidadoso está preparándose para disminuir el impresionante despilfarro que provoca en las arcas estatales mantener a tanto desocupado y aviador con poses de artistas y “pensadores” en la secretaría de Cultura, que pretende reestructurar fusionándola con la de Educación, para que bajo un mismo mando se atiendan ambos rubros.

De cualquier manera, lastimosamente descuidados en la actualidad a pesar de la cantidad de directores generales, directores de área, subdirectores, jefes de departamentos, coordinadores, administradores y demás fauna infinita cuyos resultados son mediocres y hasta amañados porque en esas zonas moran discretamente una larga lista de aviadores, igual pretende Indira inteligentemente reducir a una sola dependencia las secretarías de Turismo y Fomento económico, ambas en manos de buenos funcionarios actuales pero sin apoyo del inepto comandante del apolillado barco estatal, José Ignacio Peralta, que ha dedicado más dinero a turistear él en sus viajes que a invertir en el turismo regional.

Y, como la reingeniería que pretende aplicar Indira va a pisar muchos callos, es natural también que sean muchísimos los detractores de la idea y de la candidata a la que le están endilgando culpas y acusaciones de todo tipo porque se atrevió a mentar la soga en casa del ahorcado.

En suma, el planteamiento de fusionar secretarías y dependencia estatales es necesario, oportuno y viable, y significará un importante ahorro de dinero para el presupuesto colimense. Pero como muchos están acostumbrados a aprovecharse de esos dineritos para sus amigos, compadres, parientes y socios —como en las becas y programas culturales, verbigracia—, les pesa que les vayan a levantar el zarzo. Así que va bien y saldrá bien. Por hoy, buen día.