Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

Deuda, reto de futuro mandatario

 

La deuda que heredará el próximo gobernador será su mayor reto, máxime que la economía nacional cada día se ve deteriorada debido a la baja del precio del petróleo a nivel internacional, recurso que representa un factor importante en las finanzas nacionales.

La situación anterior también repercute en la posposición de lo anunciado respecto a la Reforma Energética decretada, pues será completamente difícil concretar en el corto plazo las inversiones contempladas, tanto por capitales nacionales como extranjeros.

Hay que sumar la depreciación de nuestra moneda frente al dólar, factor que incide en todo tipo de importaciones que lleva a cabo nuestro país y, consecuentemente, en la economía familiar.

La situación prevaleciente en el renglón económico vendrá obligadamente a repercutir en el medio colimense, al colocar al futuro gobernador en situación más que complicada, como también a las autoridades municipales, que heredarán deudas en la mayoría de los casos.

En respuesta, los banqueros del país demandaron al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, se resuelvan problemas como la violencia, el crimen organizado, la corrupción, la impunidad, la opacidad y el desequilibrio regional.

Abundando sobre lo anterior, señaló el presidente de la Asociación de Banqueros de México, Luis Robles Miaja, que se tiene que resolver los problemas antes mencionados, así como la falta de desarrollo institucional en algunos niveles del gobierno y su deficiente transparencia y rendición de cuentas.

Durante su discurso en la Convención Bancaria 2015 ante el presidente de la República, el también presidente del Consejo de Administración de BBVA Bancomer advirtió que los temas mencionados no son menores y que los diferentes órganos del Estado mexicano son los responsables de resolverlos a la brevedad.

Asimismo, se puntualizó que hay que resolver la pobreza y el desequilibrio regional que existe, la informalidad y la baja productividad que éstas generan, así como la deficiencia de educación que todavía reciben muchos connacionales.

El presidente de esta asociación de banqueros resaltó el cumplimiento de promesas que Enrique Peña Nieto hizo en la Convención Bancaria de 2012, cuando era candidato a la Presidencia de la República, explicando que uno de los objetivos planteados por el entonces candidato era impulsar el crecimiento económico, lograr que México fuera una voz nuevamente escuchada en el mundo y mantener la estabilidad macroeconómica.

Sin embargo, aunque se reconoció que hay avances y que las reformas estructurales aprobadas pueden aportar hasta 1.5% de crecimiento de Producto Interno Bruto al país, consideró que esto no será suficiente si no se resuelven los problemas mencionados.

En los hechos, lo anterior vino a recordar que 24 horas después de la citada convención se celebrara el 209 Aniversario del Natalicio de Benito Juárez García, quien en situaciones más que difíciles gobernara nuestro país con ejemplar conducta y patriotismo.

Rememorando a tan ilustre patriota, vale recordar que en 1858, cuando Juárez llegara a Colima, dista mucho del México y Colima actual, como también al correr de 157 años nuestro estado junto con el resto del país, han observado un cambio profundo en todos los órdenes.

Sin embargo, lo que no ha perdido vigencia es el legado político, humanista, honestidad a toda prueba y respeto a las leyes que heredara tan patriota oaxaqueño para la posteridad, al marcar el camino a seguir por los gobernantes responsables de regir los destinos del pueblo de México.

Desafortunadamente, después de Juárez los gobernantes en turno, en su gran mayoría, han ignorado supinamente los dictados juaristas, recurriendo únicamente a mencionarlo en sus discursos y campañas políticas, pero sin la observancia de su desempeño ejemplar cuando estuvo al frente de la gubernatura de Oaxaca primero y como presidente de la República después.

El caso más concreto de lo anterior lo encontramos en el marco de las campañas de los candidatos de todos los partidos políticos, quienes, sin excepción, no pierden la oportunidad de recordar el natalicio de Benito Juárez y la promesa de sujetar sus actos a los dictados del ilustre oaxaqueño.

En nada se puede comparar la modestia de los bienes que amasara Benito Juárez en su larga trayectoria político-administrativa con los que en nuestros tiempos acumulan los presidentes de la República y gran mayoría de la clase política de todos los niveles.

Los bienes heredados por Juárez a su familia ascendieron a la cantidad de 151,233.81 pesos, monto sumario de tres casas, dos en la Ciudad de México y una en Oaxaca, alhajas, ropa, libros y dinero en efectivo, entre otros rubros.

Vale comparar lo anterior con las enormes fortunas amasadas en nuestros tiempos por la clase política de primer nivel, ya no digamos por los mandatarios de la nación en turno, quienes además de contar con depósitos millonarios en bancos del extranjero, cuentan con mansiones tanto en nuestro país, como en naciones europeas y de la Unión Americana.