Referencias Políticas


Salvador Olvera Cruz.-

PRIORITARIA ATENCION A LA SALUD

Sin duda, la salud de la población es un renglón de primer orden, pues de esta depende en buena medida el rendimiento laboral y de toda actividad, incluyendo el escolar, pues salud y nutrición son dos necesidades sustantivas para el aprovechamiento escolar.

Sobre el tema, vale recordar que durante la época prehispánica, la salud de la población era atendida por medios herbolarios, tarea que desempeñaban personas dedicados a ello que recibían diversas denominaciones, práctica que aún prevalece en diversas comunidades del país.

Durante la época colonial, la atención a la salud estaba a cargo de la iglesia en los hospitales que para tal fin operaban anexos a los templos o conventos, sin dejar de seguirse atendiendo también por los curanderos aborígenes conocedores de la herbolaria, que llamaban la atención de los españoles por su eficiencia en muchos casos.

En ese devenir del tiempo se fundó la Beneficencia Pública, institución creada en el gobierno de Benito Juárez, como consecuencia de las Leyes de Reforma, específicamente con la Ley de Desamortización de los Bienes Eclesiásticos de 1856 y el Decreto de Secularización de Hospitales y Establecimientos de la Beneficencia Pública en 1861.

Fue así como con esas memorables acciones, el Gobierno de la República asumió las facultades de cuidar, dirigir y mantener los hospitales y establecimientos de beneficencia que desde la conquista se encontraban en manos de la Iglesia.

Ya en el Siglo XX se llega al más importante fundamento jurídico de la Beneficencia Pública en el marco de la Constitución de 1917, cuyo artículo 27, fracción III, establece la ayuda a necesitados como objeto de la institución.

Posteriormente se dio la creación de la Secretaría de Salud (SSA), puesta en operación originalmente por el presidente Lázaro Cárdenas del Río con el nombre de Secretaría de Asistencia Social. En 1940, el presidente Manuel Avila Camacho la renombró como la Secretaría de Salubridad y Asistencia, correspondiéndole al presidente Miguel de la Madrid otorgarle el nombre que actualmente ostenta.

Retomando el caso de la atención a la salud en los pueblos, ésta surgió como respuesta social organizada para atender las necesidades de salud de la población y promover el desarrollo armónico de las comunidades y sus individuos.

Por lo tanto, la calidad, explícita o implícitamente, es el valor sobre el cual versan la innovación, transparencia, participación, eficiencia y demás rectores de la acción pública.

En el caso particular de nuestro país, debe destacarse la Cruzada Nacional por la Calidad de los Servicios de Salud, iniciada formalmente el 22 de enero de 2001, estrategia de alcance nacional en México y en el orbe, que permitió, por una parte, integrar proyectos para mejorar la calidad de la atención médica que se desarrollaban de manera aislada, tanto en el sector público como en el privado.

Por otra parte, con dicha cruzada se buscó estimular a aquellas organizaciones que nunca habían enfocado sus acciones en mejorar la atención para sus pacientes, convirtiéndose esto en una plataforma para la convergencia y el avance que, impulsado desde el Gobierno Federal, adquirió el rango de política pública.

Vale mencionar que a últimas fechas se han presentado en el país casos de poca atención al sector salud, a los que no es ajena nuestra entidad federativa, situación que genera numerosa cantidad de pacientes en afectaciones como el dengue o chikungunya, por citar los más recientes.

Lo anterior reclama que el gobierno de la entidad y Secretaría de Salud estatal se aboquen a superar el trance, sobre todo con medidas y acciones preventivas, pues el sector salud a nivel central cuenta con una serie de acciones y programas encaminados a su atención por la vía constitucional.

Igualmente, resulta importante que nuestros representantes populares, en sus campos de injerencia, se aboquen a emprender acciones que fortalezcan la atención de la gente con alto espíritu de responsabilidad y criterio, no solamente como un recurso de corte político.

Lo anterior viene al caso respecto a las declaraciones del diputado federal electo por el Distrito I federal -impugnado-, Enrique Rojas Orozco, quien ante el alto índice de obesidad que conlleva afectaciones a la salud, ha manifestado que se enfocará a legislar en materia educativa para generar una alimentación saludable.

Señaló que tiene claro que si no se actúa pronto en materia preventiva y no se combaten las causas que derivan en sobrepesos y obesidad, en corto plazo se colapsará el sistema nacional de salud.

Añadió que “tenemos que apostarle a una alimentación saludable y a que se entienda el concepto de que en la prevención es mucho mejor trabajar y más efectivo por el costo en la calidad de vida de los enfermos y sus familias”.

Sobre lo anterior, cabe destacar que la SEP, en coordinación con el Sector Salud, ya está trabajando sobre el caso en forma institucional; resultando en todo caso prioritario legislar para que la economía de los hogares se incrementen poniendo freno a los crecientes índices de pobreza y miseria.

Lo anterior porque si bien resulta positivo combatir la obesidad, lo es más garantizar el alimento de la población de todas las edades; para luego proceder a implementar una alimentación saludable, no antes, porque cuando no hay que comer, resulta más que imposible hablar de una alimentación saludable.