Empresas adeudan 260 millones de predial

El tesorero Eduardo Camarena ha propuesto tres puntos para que haya un cobro más justo del predial. | Foto: Especial

Suma 260 millones de pesos el adeudo de predial que acumulan 20 empresas ubicadas en el municipio de Manzanillo y solamente se toma en cuenta la posibilidad legal de cobro que abarca cinco años, reveló el tesorero del ayuntamiento Eduardo Camarena.

La cobranza del impuesto predial a los extranjeros es complicada por la dificultad de contactarlos, aunque por lo general -señaló- es una población cumplida, “aquellos que se retrasan suelen esperarse hasta los últimos procesos del cobro, como es el embargo, para lograr localizarlos y acudan a liquidar sus cuentas”.

 

REFORMA AL IMPUESTO PEDRIAL

En este mismo sentido, derivado de que el cálculo para determinar el predial no ha sufrido cambios en 20 años, el Tesorero de Manzanillo ha propuesto tres puntos para que haya un cobro más justo del impuesto predial:

  1. Establecer un mecanismo confiable para la actualización año con año de los valores unitarios.
  2. Derogar el artículo 5to. Transitorio de las leyes de hacienda municipales.
  3. Analizar y modificar a través de formas de cálculo y estadísticas justas para establecer nuevos rangos y tasas impositivas en la tabla progresiva del artículo 13 de las leyes de hacienda municipales.

Además, hizo hincapié en que derivado de la atención de políticos a la forma del pago del impuesto predial “se ha perdido la oportunidad de fortalecer la hacienda municipal y se ha causado una disparidad entre la sociedad con bienes de valores similares, pero con diferente impuesto predial, haciéndose cada vez más grave”.

Explicó que la Constitución menciona en su Artículo Quinto que: Antes del inicio del ejercicio fiscal de 2002, las legislaturas de los estados, en coordinación con los municipios respectivos, adoptarán las medidas conducentes a fin de que los valores unitarios de suelo que sirven de base para el cobro de las contribuciones sobre la propiedad inmobiliaria sean equiparables a los valores de mercado de dicha propiedad y procederán, en su caso, a realizar las adecuaciones correspondientes a las tasas aplicables para el cobro de las mencionadas contribuciones, a fin de garantizar su apego a los principios de proporcionalidad y equidad.

 

LA IMPORTANCIA DEL PREDIAL

El Tesorero municipal de Manzanillo, Eduardo Camarena, recordó que el impuesto predial puede ser una herramienta para mejorar el entorno social y de seguridad en la ciudad puerto.

Detalló que la especulación inmobiliaria por parte de algunos inversionistas provoca que haya grandes terrenos intraurbanos desocupados, donde se favorece la generación de hechos delictivos así como la suciedad, además de que tales espacios que en ocasiones son tomados por delincuentes.

Al incrementar el impuesto predial en tales terrenos -explicó- se obliga a los dueños ya sea a venderlos o a desarrollarlos y cualquiera de las dos opciones hace que las ciudades crezcan al interior de la mancha urbana, manteniendo el orden y la calidad de los servicios, “ya que no es lo mismo atender una sola colonia en las afueras de la mancha urbana que una colonia nueva donde ya existen los servicios”.

Algo similar sucede con la situación de viviendas en abandono. Son utilizadas por grupos delictivos y proceder a los embargos, “mitigas la posibilidad de que se desarrollen bandas o grupos que atenten a la sociedad”.

El embargo es la última medida para que los contribuyentes cumplan con las obligaciones fiscales, pero su aplicación —dijo— puede ayudar a que viviendas abandonadas o predios se reactiven ya sea porque los dueños actuales las atiendan o en su momento sean rematadas “y por consecuencia sea otro dueño quien atienda una propiedad en abandono”.

 

TERRENOS OMBLIGO EN MANZANILLO

Actualmente, en la ciudad de Manzanillo hay 270 hectáreas catalogadas como suelo intraurbano disponibles, mientras que el suelo urbano ocupado alcanza apenas las 193 hectáreas. Esta situación de terrenos “ombligo”, que están sin ocupación dentro de la ciudad, tiene repercusiones sociales. Genera aumento en tiempos de traslado, segregación, vivienda deshabitada y abandonada, debilitamiento de lazos familiares y sociales, deterioro del paisaje urbano y construcciones en zonas de riesgo.

Además, en cuanto al impacto económico propicia que la ciudad tenga con mayores costos en la administración y mantenimiento, alto costo para la provisión de infraestructura, equipamiento y servicios, como instalaciones hidrosanitarias, seguridad pública, alumbrado público, entre otras cosas, mayor costo por recolección de basura y mayor gasto de las familias en transporte, además de pérdida de horas hombres por traslados.

Incluso tiene un impacto ambiental porque favorece la ocupación de territorios ambientalmente valiosos como son las zonas cerriles, con el peligro de la erosión que causa corrientes con tierra que se precipiten a la zona urbana, pasando además por el incremento del transporte motorizado particular y público y el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero.

En cuanto a seguridad, además de las situaciones al principio mencionadas, los predios abandonados son favorables para que se presenten desmantelamiento de vehículos, consumo de sustancias nocivas entre otras cuestiones.