Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura.-

De todo tantito. En el costado sur de la carretera frente al poblado de San Buenaventura, hay un puesto de frutas, que en la cúspide de la enramada tiene una cartulina de la ilustre, simpática e inteligente “Gaby” Benavides, cuyo dueño, el señor Lucio Medina López, tiene 40 años de experiencia en curación con plantas medicinales. Si usted padece la enfermedad que deteriore su salud, él le prepara un ungüento, bálsamo, bebida embotellada o té, que de inmediato lo sana, ya que hasta una ferviente oración acompaña a su receta.

Por lo que él fabrica, cobra poco; por recetas no cobra nada. Si usted ya se alivió, le da algo en gratitud y con gusto se lo recibe.

A estas fechas, candidato que utiliza la crítica y difamación en sus discursos, se aparta de Dios, ya que éste es armonía, atracción, unión, cohesión, fraternidad y amor. Jesús, docto metafísico, conocedor de fondo de la proclividad del ser humano a darle vuelo a la codicia y la lujuria, nos advierte y ordena: “No ver la paja en el ojo ajeno” y “lo que el hombre siembra, eso mismo sesgará”.

Si todos los candidatos se viesen como hermanos, dieran a conocer sus proyectos y esperasen que el Arquitecto del Universo mueva conciencias y manos de la ciudadanía (sus hijos) al emitir su sufrago. Los perdedores serían llamados por los triunfadores a desempeñar encumbrados cargos.

Tengo fe en que mis apreciados amigos, “Nacho” Peralta y “Gaby” Benavides, la “vox populli, vox Dei” los lleve al triunfo. Ambos tienen una excelentísima preparación profesional y una brillante huella en el desempeño de cargos públicos. “Nacho” como presidente municipal de Colima y paladín de Peña Nieto. “Gaby” como magistrada del Supremo Tribunal de Justicia en el Estado y diputada local, extendiendo su sombra protectora hasta los Miércoles Ciudadanos.

Como “Chayo” y Martha me obsequiaron juguetes y material escolar para mis niños de kínder, primaria y secundaria de San Buenaventura, la gratitud de los padres será notoria.

Sin hacer comentarios, ruego a las autoridades de Tránsito y agentes del Ministerio Público, aceleren la aplicación de la justicia. ¡Que Dios me los bendiga parejo!