Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura.-

“Buscad la verdad y ella os hará libres”, nos dejó dicho Jesús. Luego nos despeja la incógnita, cuando nos dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

El camino es el cúmulo de mandamientos que dimanan de la Ley del Amor, cuya observancia conducen nuestra alma al Plano Celeste en donde será dotada de un cuerpo etéreo luminoso y eterno.

El verbo es la palabra o música celeste que nos dicta nuestra mente, que convertida en decreto, se materializa en base a su vibración positiva o negativa para bien o para mal. En tal virtud, hemos de tener mucho cuidado en vigilar nuestros pensamientos, palabras y obras, porque, “en lo que uno piensa, en eso se convierte”. El principio de vibración con su ley del péndulo, nos advierte: “Lo que daña, nos daña” con la misma intensidad.

La vida es la esencia divina de Dios omnipresente y eterna. Estos destellos de filosofía místico-esotérica conllevan una profunda advertencia: “Piensa en lo positivo antes de hablar”.

Si tú, en oración y con fe, pides sanación para ti o para alguien y anticipas las gracias a Cristo o a Dios, se te concederá. ¡Cálale!

Obsérvate. Si gozas de buena salud, honorabilidad e inteligencia, buen trabajo y suficientes ingresos para vivir bien, dando buen ejemplo y la educación a tus hijos, amando a Dios y al prójimo como a ti mismo, ¡no lo dudes!, la evolución ascendente de vuestra lama optó por la pureza en todas sus reencarnaciones anteriores. Los impíos siguen igual o peor que fieras salvajes, víctimas de las cinco perversiones mentales: Ira, lujuria, codicia, apego y egoísmo.

Caso insólito. En Salagua, dos espíritus desencarnados hacen notoria su presencia a los dueños de una casa que se la pasan asustados y hasta la fecha no se ha encontrado la fórmula para que se retiren. La dueña de la casa está por llevar a un pastor de una iglesia cristiana a conjurarlos para que salgan. De seguir necios, llevarán a un sacerdote.

Urge lograr que nosotros, nuestra esposa, hijos, nietos, bisnietos y todos los candidatos, hagamos oración tres veces al día, para evitar ser juguetes de las garras de Satanás. Que la verdad, Cristo, nos haga libres. Tse fini.