Relámpagos Filosóficos


Teodoro de San Buenaventura.-

Si Jorge Luis Preciado, senador con licencia, hubiese conducido la marcha de respeto al voto rumbo a las oficinas del PRI para felicitar a “Nacho” Peralta por su reñido triunfo rumbo al Gobierno del Estado, el presidente de la ONU vendría a Colima para otorgarle la Medalla de Honor por la Paz y Respeto a la Ley.

Sus métodos de campaña, muy contrarios a la dignidad humana, cultura y ética profesional, muy al margen estuvieron de los principios morales, jurídicos y religiosos, que un político de su altura debe colocar en el vértice de la pirámide, llamada civilización.

El glorioso adverso de la medalla fue el triunfador José Ignacio Peralta Sánchez. En base a su excelente preparación profesional, su notorio respeto a la dignidad humana, su prestigio laboral administrativo, así como su loable y notoria vibración espiritual obedeciendo los cánones del Arquitecto del Universo, el sufragio mayoritario le favoreció.

Similares casualidades dieron el triunfo a todos los ganadores que, sabedores están que en la actualidad de la ciudadanía, vota por gratitud a su líder sin importar el partido.

¿Qué espera el pueblo de “Nacho” y todo el equipo de triunfadores?

1.- Que reduzcan sus salarios a por mitad y lo ahorrado se emplee en fuentes de trabajo.

2.- Que ordenen y liciten a la Secretaría de Educación Pública, para que incluya como materia de estudio en todos los niveles educativos, las mejores técnicas para cultivar la tierra, producir y pesar la variedad de alimentos acuáticos y marinos.

3.- Crear brigadas o ejércitos agropecuarios-pesqueros que en forma directa coadyuven con ejidatarios y pequeños propietarios en el cultivo integral de la tierra, instalar granjas lecheras y extraer de nuestro extenso mar territorial alimento hasta para llenar la panza de nuestros hermanos de raza en países que se están muriendo de raza en países que se están muriendo de hambre.

4.- Darle trabajo a personas mayores de edad y minusválidos, practicando el lema de “el que no trabaje, que no coma”.

5.- Que en Colima, y luego a nivel nacional, tan sólo funcionen dos partidos políticos y continúe la postulación de candidatos independientes. Tanto las leyes civiles como las divinas o religiosas, deben pugnar por eliminar tantos parásitos intestinales que están tragando sin trabajar, hasta los huesos de nuestra querida patria mexicana.

¡Mis más sinceras felicitaciones a los que Dios les dio su voto y triunfaron!