Se siguen perdiendo los expedientes de los archivos de los juzgados: una práctica que debe terminar


Todos los archivos de los juzgados de primera instancia en el estado de Colima, son inseguros

No existe certeza sobre el resguardo de los expedientes: se siguen perdiendo, por no decir que intencionalmente los esconden para evitar diligencias o entorpecer el seguimiento de los procesos. Esto es grave.

Uno de los principales problemas de la administración de justicia en Colima es el retardo.

El injustificado retraso que, desde hace años, se reclama al Poder Judicial y debe terminar.

Una práctica común que se utiliza para lograr ese retardo de justicia, es la “pérdida” de expedientes.

Este problema no es exclusivo de un juzgado; ocurre en todos, aunque con distinta intensidad.

Abogados y usuarios que acuden a diario lo saben bien: es un mal conocido, pero ignorado.

Este desorden no es casual. Me atrevo a afirmar que es un problema sistémico, arraigado en prácticas toleradas por años.

No se trata de errores aislados o fallas individuales, sino de una cadena de omisiones y negligencias.

Ni siquiera los jueces, por sí solos, pueden erradicarlo.

Por eso, el Pleno, el Órgano de Administración Judicial y el Tribunal de Disciplina deben actuar de inmediato y con firmeza para erradicar esta mala práctica.

No basta con sancionar a unos cuantos. El verdadero origen del problema es; que no existe un sistema de archivo funcional, seguro ni eficiente.

No hay protocolos claros para el uso y resguardo de los expedientes.

No hay control ni supervisión real sobre su manejo.

En pleno siglo XXI, con toda la tecnología disponible, sigue siendo común tener que buscar un expediente entre pilas de papeles, sobre escritorios y mesas de trabajo. Eso es inadmisible.

Un expediente extraviado no solo retrasa la justicia: pone en riesgo los derechos de las partes, desacredita al tribunal y expone a sus funcionarios.

Si no se garantiza la integridad del archivo judicial, se abrirá la puerta a un creciente número de denuncias contra secretarios y jueces.

Llegará un punto en que se utilicen estas quejas para justificar el cambio de personal, sin atacar la raíz del problema.

Si de verdad se quiere corregir, se debe empezar por lo básico:

*Crear archivos seguros,

*Establecer protocolos de manejo,

*Automatizar el sistema,

*Asignar personal capacitado,

*Hacer revisiones periódicas, tanto físicas como electrónicas,

*Y sancionar sin tolerancia a quien oculte o manipule expedientes.

Modernizar los archivos no es una opción, es una urgencia. Y no se trata solo de eficiencia, sino de dignidad institucional.

No puede haber justicia si no hay orden. Hoy por hoy, uno de los pasos más importantes para salvar al sistema de justicia en Colima, es garantizar que los expedientes no se pierdan nunca más.

abogadoangel84@gmail.com