El sector minero mexicano cuenta con un potencial de inversión superior a 43 mil millones de dólares en los próximos seis años, informó la Cámara Minera de México (Camimex), al fijar su postura sobre el Plan de Acción México–Estados Unidos en materia de minerales críticos.
En un documento, el organismo señaló que este monto tendría impactos directos para más de 3 millones de familias y permitiría impulsar infraestructura estratégica, innovación tecnológica y crecimiento económico sostenido.
El planteamiento se da en un contexto internacional marcado por la transición energética, la relocalización de cadenas de suministro y la competencia por minerales considerados como críticos.
De acuerdo con la cámara empresarial, México se ubica entre los principales productores mundiales de diversos minerales y produce al menos una docena de insumos relevantes para industrias vinculadas con electromovilidad, digitalización, manufactura avanzada y tecnologías limpias.
En ese entorno, dijo, el Plan de Acción bilateral abre la posibilidad de redefinir el papel del país en la integración industrial de Norteamérica.
La organización sostuvo que un eventual acuerdo permitiría fortalecer la soberanía productiva, incrementar la competitividad y consolidar a México como proveedor en cadenas de suministro que abarcan más de 190 sectores industriales.
También señaló que la minería formal tiene presencia en más de 690 comunidades, donde genera empleo e infraestructura.
No obstante, advirtió que para capitalizar ese potencial se requieren condiciones habilitadoras claras. Entre ellas, mencionó fortalecer la seguridad en regiones mineras, reactivar la exploración, garantizar procedimientos definidos y plazos ciertos en permisos ambientales, sociales y operativos, así como modernizar el marco legal para otorgar certidumbre jurídica.
Asimismo, planteó establecer incentivos a la inversión bajo esquemas responsables y mecanismos para combatir la competencia desleal.
La Camimex subrayó que la consolidación de una minería formal pasa por el cumplimiento de obligaciones fiscales y la transparencia productiva, elementos que, afirmó, sostienen la competitividad del sector en el contexto regional.
