Selma Lagerlöf

Selma Ottilia Lovisa Lagerlöf | Foto: Especial


Selma Ottilia Lovisa Lagerlöf fue una escritora sueca, feminista y defensora de los judíos. Nació en Mårbacka (provincia de Värmland, Suecia) el 20 de noviembre de 1858. Fue una escritora sueca que obtuvo una gran fama y además fue la primera mujer en obtener un Premio Nobel de la Literatura.

Hija de un teniente escribiente del Régimen de Värmland y propietario rural, Erik Gustaf Lagerlöf y de Elisabet Lovisa Lagerlöf. Tenía cuatro hermanos, Jonan, quien se hizo cargo de la administración de Mårbacka tras la muerte de su padre y quién tras la quiebra de la propiedad consiguió el préstamo para que Selma estudiara; Anna, la hermana mayor, falleció de tuberculosis en 1875; Daniel quién se graduó de médico por la Universidad de Upsala; y su hermana menor, Gerda se casó y se trasladó a vivir a la ciudad de Falun.

Es posible que de pequeña sufriera una displasia infantil en la cadera, algo que le obligo a permanecer sentada la mayor parte de su tiempo durante la infancia, lo que ayudo a fomentar su pasión por la lectura. Con tan solo 7 años se acercó a libros de los Hermanos Grimm, Alexandre Dumas y Walter Scott entre otros. Más tarde leyó a William Shakespeare, Lord Byron y Johann Wolfgang von Goethe.

Escribió su primer poema a los 12 años y tres años más tarde, en 1873, fue enviada a Estocolmo para terminar sus estudios. Con todos los problemas económicos que tenían en casa, Selma entendió que tenía que aprender una profesión para poder mantenerse por ella misma, motivo por el que eligió la docencia. Su hermano Jonan le consiguió un préstamo para que pudiera estudiar, por lo que regresó a Estocolmo para estudiar Docencia en 1881. Estudió en el Liceo Sjöberg para señoritas y posteriormente ingreso en el Real Seminario Superior para Estudios Docentes, una universidad para jóvenes con talento y capacidad. En este lugar se hizo conocida por sus sonetos y sus escritos.

Con 26 años, en 1885 se fue a Landskrona donde empezó su carrera de maestra.  Allí conoció a sus dos primeras amigas, Anna Oom, quién también era profesora, y Elise Malmros una empleada. Ambas le enseñarían la realidad de esa pequeña ciudad costera donde había alcoholismo, pobreza, discriminación hacía la mujer e ignorancia. Todo ello se ve reflejado en sus libros posteriormente.

Poco a poco su vida se va desarrollando entre la enseñanza y sus escritos, comenzando a escribir artículos para el periódico y la iglesia locales. Además, la cercanía que tenía con Cophenague la llevo a despertar el interés por la cultura. Pero fue en 1886 cuando recibió una carta de Sophie Adlersparre, la principal figura del movimiento feminista sueco, quien la invitaba a visitarla. Su interés surgió a raíz de los escritos que sus amigas habían estado mandando a la revista literaria femenina Dagny.

El 1888 la propiedad que su familia tenía en Mårbacka salió en subasta, por lo que la familia se dispersó aún más. Selma se hizo cargo de su tía paterna y se prometió que algún día recuperaría lo que había sido su hogar. Por este tiempo fue cuando el periódico local Idun ofreció un premio de 500 coronas, lo que era en ese momento la mitad de su sueldo, por lo que decidió arriegarse y mandar los cinco primeros capítulos de lo que sería su primera obra, La saga de Gösta Berling. Como resultado ganó el concurso y Shopie Adlersparre le consiguió una beca para que se tomara un tiempo libre de la escuela y se dedicara a escribir.

El libro se publicó en 1891, aunque al principio no tuvo mucho reconocimiento, y este vino un tiempo después de la mano del movimiento feminista. Más tarde, dos amigas danesas de Selma la convencieron para que presentara su escrito al crítico Georges Brandes, quién escribió una gran reseña en el periódico Politiken, lo que permitió que su libro empezará a ser reconocido.

Fue en 1897 cuando tomó la decisión de dejar la enseñanza y mudarse con su tía a la ciudad de Falun, donde vivían su madre y su hermana Greta, comenzando así una nueva etapa para ella.

A partir de entonces comenzó a escribir diversas novelas y obras, pero fue Lazos invisibles publicada en 1894 la que le dio el reconocimiento como celebridad a nivel internacional. Ese mismo año conoció a Shopie Elkan, una escritora sueca que se convirtió en su mejor amiga y en su alma gemela durante toda su vida.

Todo éxito que fue cosechando llamó la atención del rey Óscar II de Suecia y Noruega y de la Academia Sueca, por lo que la ayudaron económicamente para que pudiera dedicarse de lleno a la escritura.  Durante los siguientes años, además de instalarse definitivamente en Falun, se dedicó a viajar con Shopie y a inspirarse de las diversas cosas que veía. Con todo ello, Selma consiguió en 1904 cumplir la promesa que se había hecho y comprar la casa de su infancia en Mårbacka.

Largelöf se convirtió en 1904 en la primera mujer en recibir un Nobel de Literatura, destacando entre los discursos el retrato tan natural que hacía sobre la vida campesina. También cabe destacar que fue nombrada, durante la Primera Guerra Mundial, miembro de la Academia Sueca, aunque las tareas que desempañaban le quitaban tiempo para escribir.

Era una feminista desde el principio, por lo que Selma dedicó gran parte de la de década de 1920 a defender los derechos de la mujer en un país donde apenas estaba comenzando esta lucha.