TNT, el volcán de Colima; un homenaje póstumo


Uno de los más grandes luchadores de la edad de oro del deporte de los costalazos

Tercera y última parte

TRIUNFO A NIVEL INTERNACIONAL

Gracias a éste papel, hizo su primera gira al extranjero, visitando Guatemala, con éxito total, y Venezuela, en compañía de Santo. El triunfo fue rotundo, total, llamando más la atención que el propio enmascarado de plata. Entonces es cuando es llevado a los enlonados orientales por primera vez, arribando al Japón, donde todo le causaba extrañeza, y le desesperaba el no poder comunicarse con nadie, por las barreras naturales del lenguaje. Después de triunfar, venciendo a monstruos consagrados como Antonio Inoki y Sacabuchi, y enfrentarse a muchos luchadores canadienses, norteamericanos, ingleses, africanos y asiáticos, inició una extensa gira por el Lejano Oriente, luchando en Singapur, China, Filipinas e Indonesia y en especial, Malasia, donde fue tal el odio que despertó por sus rudezas, destrozando a los representantes locales, que el público se le echó encima en una arena, queriendo lincharlo. Allá se le puso el nombre de Anaconda, porque lo consideraron más atractivo para el tipo de público, que por cierto, ve los combates con seriedad y tranquilidad. Grandes batallas sostuvo con Buffallo Allen, The Destroyer, Tiger Mask y Big Van Vader, otro gigante. El nombre de la lucha libre en Asia es puroresu. Regresa a México en 1971 ya como una estrella internacional consagrada y en 1975 hace una gira por Centroamérica, triunfando en Panamá de forma especial. En 1974 triunfa en las arenas hispanas de California y en 1977 y 1978 hace lo propio en Sudamérica.

SIEMPRE REGRESANDO AL TERRUÑO

Siempre, sin embargo, pese a su fama alrededor del mundo, regresaba a luchar en las arenas de Tecomán, Manzanillo y Colima, aunque, por su fama, no lo necesitaba de ningún modo. Grandes estrellas del deporte lo venían a visitar y él les presumía su ciudad y su estado, sacándolos a pasear. En 1985, a los cuarenta y ocho años, tras quince de luchar al máximo nivel posible, se tiene que retirar por padecer diabetes, lo que le afecta en su visión y su circulación, y desde entonces se queda a vivir en Tecomán, en su domicilio en el centro de esa ciudad iguanera, la tierra de sus amores, de donde pocas veces ha salido, a excepción de algunas veces a Manzanillo, donde se le hizo un pequeño pero sentido homenaje, así como a la Ciudad de México.

La rivalidad más grande de TNT en México y el extranjero fue con TNT.

IMITADORES MUCHOS, PERO NADIE COMO TNT

Durante una de sus visitas a Los Ángeles, se encontraba en la tribuna un niño llamado Jake, quien se asombró viendo el impacto que causaba entre el público aquel luchador que subía con sus víboras al cuadrilátero, y luego las dejaba en el rincón, en un morral. Años después, Jake, ya joven se hizo luchador y ganó gran fama como Snake Roberts, utilizaba también una culebra con la que subía al ring y a la que luego la guardaba en un morral. En Puerto Rico, tras percatarse que Don Lupe nunca había registrado el nombre de TNT, el gladiador borinqueño Savio Vega lo adoptó, sin pagar ninguna regalía, ni reconocer que el nombre ya existía desde antes. Además, Don Valente Pérez ya no estaba para oponerse, pues él era el creador del personaje. Algunos gladiadores en Japón también lo imitaron. Algunos como Earthquake (norteamericano) o Herodes (mexicano), usaban características que le recordaban, pero nadie le igualó en su originalidad y carisma.

MIEMBRO DISTINGUIDO DE LA GLORIOSA GENERACIÓN DE LUCHADORES DE LOS 70

TNT formó parte de la generación de los setentas, en que la lucha libre renació como un deporte en nuestro país, cuando estaban en sus últimos tiempos los luchadores de la época de oro, como El Santo, Blue Demon, Huracán Ramírez, Cavernario Galindo, El Médico Asesino, El Bulldog y otros. Junto a él brillaron en esta etapa de resurgimiento, una nueva edad dorada, Mil Máscaras, Tinieblas, El Faraón, El Rostro, Dos Caras, Sicodélico, Ray Mendoza, Felipe Ham Lee, Dorrel Dixon, Fishman y otros; entre ellos otro colimense, José Guadalupe Fuentes, quien luchara localmente como El Bombero Fuentes, y después se hiciera célebre a nivel nacional como Babe Face. A él se lo llevó a la Ciudad de México Don Lupe Aguilar, recomendándolo como un buen elemento, gracias a que él ya había triunfado. Así ayudó a muchas personas. Viajó TNT por todo el país en carro, pues siempre quería que su familia lo acompañara a las giras. Aunque no tuvo estudios, tuvo muchas experiencias y aprendió muchas cosas de la observación, pues era muy curioso. Le tocó triunfar en una etapa difícil, pues en ese tiempo las luchas no se pasaban por televisión, pues la Secretaría de Gobernación prohibió su transmisión, al considerarlas un deporte peligroso, que causaba un mal ejemplo en los niños, que querían imitar a sus héroes y se lesionaban. Solamente en Guadalajara se seguían transmitiendo las luchas. Toda la promoción se hacía en revistas, pero a través de ellas se logró vivir la época dorada de El Toreo de Cuatro Caminos, La Cueva de los Independientes, donde Don Lupe, TNT, siempre estaba en los lugares estelares en sus programas.

EL INOLVIDABLE SEÑOR DE LAS VÍBORAS

Siempre luchaba cubierto por una piel peluda de un animal disecado, a la cual le tenía mucho cariño, ya que, como siempre despertaba pasiones entre el público, muchas veces la utilizó como escudo y le amortiguó las pedradas y palazos que le lanzaban cuando iba rumbo al vestidor. Su retiro fue prematuro, antes de cumplir cincuenta años y en plenitud de su fama, pero la enfermedad no le permitió seguir. Uno de sus hijos intentó seguir su carrera, pero tuvo que dejarla, porque se lesionó. Aunque nació en San Luis Potosí, siempre presumió y afirmó, y sus papeles lo avalan, que es de Colima, de Tecomán. Aquí en nuestra entidad, y más propiamente en Manzanillo, inició una carrera que lo llevó a ser famoso a nivel mundial, y hoy se le recuerda como uno de los grandes del deporte espectáculo en México. Descanse en paz, Don Lupe, el gran TNT.