Un descubrimiento que cambió mi vida


Hace algunos años, tuve la fortuna de descubrir un mundo que me dejó sin aliento. Un mundo donde la medicina no se encuentra en una botella, sino en la naturaleza misma. Me refiero a los sistemas de salud ancestrales, que han sido utilizados por generaciones para curar y sanar a las personas.

Recuerdo la primera vez que escuché a un anciano cantar a las plantas, pidiendo permiso para tomar su medicina y agradeciendo su poder sanador. Me sentí conmovida y confundida al mismo tiempo. ¿Cómo era posible que algo tan simple pudiera tener un impacto tan profundo en la salud de las personas?

La respuesta se encuentra en la conexión profunda que existe entre la naturaleza y el ser humano. Los abuelos y las abuelas de nuestras comunidades indígenas han sabido durante siglos que las plantas no solo son una fuente de medicina, sino también de sabiduría y espiritualidad.

Cuando cantamos a las plantas, estamos reconociendo su poder y agradeciendo su generosidad. Estamos creando un vínculo de respeto y gratitud que nos permite acceder a su medicina de manera más profunda y efectiva.

En un mundo donde la medicina convencional a menudo se enfoca en tratar los síntomas en lugar de la causa, es refrescante recordar que existen sistemas de salud que priorizan la armonía con la naturaleza y el bienestar integral.

Quiero compartir esta experiencia con ustedes, para que puedan descubrir la riqueza y la sabiduría de los sistemas de salud ancestrales. Para que puedan aprender a escuchar a las plantas y a respetar su poder sanador.

Y para que juntos, podamos crear un futuro donde la medicina sea una herramienta para sanar, no solo el cuerpo, sino también el alma.

Donde podamos recordar que no solo somos materia, no somos solo un cuerpo, también somos emociones, espíritu y energía, y desde ahí adentrarnos a la profundidad integral de la sanación física, emocional y espiritual.

Recordar que los conocimientos ancestrales están llenos de sabiduría y ahora están al alcance de tu mano.

Sana con amor, paz y entendimiento.

Prevenir es mejor que corregir.

Con cariño Paty Mendoza Información 312 133 4989 Sígueme en mis redes sociales https://www.facebook.com/share/1AvJUzNK6e/