Cabeza de una familia destacada, en el municipio y la entidad, gran alcalde, Senador, Secretario Municipal y líder del PRI
El Profesor Aquileo Díaz Virgen, no es solamente un nombre más en la lista de quienes han sido presidentes municipales de Manzanillo, sino que representa a quien tiene la vocación del magisterio, del político y del servidor público por antonomasia.
NORMALISTA, COMO SUS PADRES
Su familia misma ha seguido esa mística, desde los tiempos de sus padres hasta sus hijos, quienes han destacado en la función pública, siguiendo el ejemplo del patriarca de esta familia ya desaparecido. El Profe Aquileo vio la primera luz en la capital de nuestra entidad, también conocida como la ciudad de las palmeras, el 21 de febrero de 1924, es decir, en los albores del pasado siglo, y al realizar sus estudios, decidió ingresar a la Escuela Normal, para cursar la carrera de Maestro Normalista.
Hay que decir que para ello tuvo el ejemplo de su padre, el Maestro de Primaria Francisco Onésimo Díaz López de Sandy; y de su madre, la Maestra Celsa Virgen Pérez, quien fue una de las primeras mujeres en destacar en la política y el servicio pública no solamente en nuestra entidad, sino incluso, en todo el país, ya que en el año de 1955, el 18 de agosto para ser más exactos, se convirtió en presidente municipal de Villa de Álvarez de manera interina, luego de haber sido síndico municipal. Por aquel tiempo, apenas habían pasado dos años de que el Presidente de la República, Adolfo Ruiz Cortínez, le había otorgado el derecho al voto a la mujer.
UNA NUEVA VIDA EN MANZANILLO
En cuanto el Profesor Aquileo, todavía un jovencito se vio con su título, llegó a Manzanillo para integrarse a la escuela primaria federal Benito Juárez, la cual se encontraba en la manzana pegada a la Carrillo Puerto que hoy forma parte integral del jardín principal Álvaro Obregón. Aquí en Manzanillo se casó con la también Maestra, Gloria Elena Zamorano Huerta, docente por toda una vida en la Escuela Primaria Pablo Reyes Ávalos, ubicada en la colonia 16 de septiembre, matrimonio del que como fruto resultaron once hijos.
Desde muy pronto se integró plenamente a la vida política de Manzanillo, cuando fue invitado a ser Secretario Municipal de la administración que por tres años encabezara Javier Mata Vargas, de 1956 a 1958, tomando esta encomiendo con treinta y dos años de edad. A partir de ahí, en los siguientes dieciséis años se le vio muy activo tanto en su tarea magisterial como en el servicio público y la política partidista, siempre integrado al Partido Revolucionario Institucional.
UN PRESIDENTE MUNICIPAL RECORDADO
Por este activismo, en el año de 1974 es designado por su partido a la presidencia municipal, posición que conquista con holgura en las elecciones de aquel año para el período 74 a 76.
Una vez en el gobierno local, supo rodearse de personas aptas, eficientes, sensibles y capaces que en los siguientes años dejaron camino marcado para quienes participarían en la función pública en nuestro municipio, como fue el caso de Marcelino Bravo Jiménez, como secretario particular: Miguel de la Mora Anguiano, tesorero; y un cabildo que le acompañó con buenas calificaciones en las personas del síndico Francisco Ortiz Rivera, y los regidores Rogelio Rueda Preciado, Felícitas Figueroa Pérez. Margarita Chávez Pizano y Francisco Santoyo Ramírez.
Cabe resaltar de manera muy particular la gran labor que hizo al frente del DIF municipal su esposa Gloria Elena Zamorano.
Entre las muchas obras que hizo durante su gobierno la pavimentación de varias calles de la ciudad, que todavía en esos años 70 seguían siendo de terracería o empedradas como la Diagonal Corregidora, hoy Joel Montes Camarena, que por su irregular superficie era conocida popularmente como La Pedregosa, así como las 21 de marzo, Belisario Domínguez y Emiliano Zapata.
También en sus tiempos se construyó la carretera a la población de Canoas, que benefició a muchas poblaciones de la zona. Asimismo, por medio de rebombeo se proporcionó agua a varias colonias y comunidades que no contaban con este servicio, como Ávila Camacho, y se construyó el Tanque de San Pedrito El Alto en el Sector 7, con su respectiva bomba.
En cuanto a los trabajadores del gobierno municipal, mejoró drásticamente sus condiciones laborales, al proporcionarles Seguro Social y diversas prestaciones a las que tenían derecho.
BRILLANDO EN DIVERSOS CAMPOS
Una vez concluida su encomienda al frente del gobierno municipal, pasó a ser Senador Suplente de Griselda Álvarez Ponce de León, y fungió como jefe de relaciones públicas de la recién construida Planta Termoeléctrica de Manzanillo, “Manuel Álvarez”, pasando luego a ser su Jefe de Servicios Generales. En 1980 es nombrado Senador, luego que Griselda Álvarez es electa Gobernador del Estado de Colima, puesto en el que fue la primera mujer en ocuparlo en todo el país.
Pero no solamente destacaba en la función pública y la política, sino que no olvidaba su profesión como Maestro, por la que tenía una gran vocación, teniendo un gran desempeño reconocido por todos, por lo que el 17 de febrero de 1984 es nombrado Jefe de Servicios Regionales Coordinados de Educación Pública de los municipios de Manzanillo, Armería y Minatitlán, además de ser nombrado director de la escuela primaria Vicente Guerrero y administrador del Hotel del Magisterio “Pez Vela” en San Pedrito.
Fue asimismo presidente del PRI en Manzanillo y consejero del mismo a nivel estatal, así como integrante de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos. El 3 de noviembre de 2001, después de una vida llena de éxitos y satisfacciones, Aquileo Díaz Virgen murió, dejando muchos recuerdos buenos en quienes lo conocieron y trataron.
UNA FAMILIA SIGUIENDO SU LEGADO
Su legado continuó rindiendo frutos a través de sus hijos, quienes siguieron su ejemplo, destacando en la función pública y profesional. En el caso de Juan Francisco, el hijo mayor, este también se dedicó a la docencia, como sus padres y abuelos, siendo preceptor de una primaria en la Ciudad de México, donde vive, estando jubilado ya desde hace dos años. Por su parte, el Prof. Y Lic. Jaime Aquileo se desempeña desde hace muchos años en el Instituto Estatal Electoral.
Gloria María es también Maestra, actualmente directora de la Primaria Vicente Guerrero, mismo puesto que muchos años atrás ocupara también su padre; en el caso de la ya fallecida Gloria María, hay que decir que se dedicó a la medicina como doctora, habiendo vivido en Mexicali. Rosa Alejandra es también Profesora, quien ha sido directora de la primaria Susana Ortiz Silva.
Guillermo Miguel, ya fallecido, fue licenciado en turismo quien vive en la ciudad de Guadalajara, trabajando en la subsecretaría de turismo de Jalisco durante ya varias administraciones. Celsa Antonia es por su parte psicóloga, quien atiende su consultorio particular y también fue regidora municipal.
Josefina del Carmen es Maestra, directora de la Escuela Primaria Rafael Ramírez en sus dos turnos. Horacio Ismael tiene por su parte estudios de computación. Zeida Guadalupe es trabajadora social, quien trabajó por muchos años en el IMSS. Finalmente, Luis Alberto tiene también estudios en computación, el cual trabaja desde hace mucho tiempo en el Ayuntamiento de Manzanillo en el área de Relaciones Públicas, siendo empleado sindicalizado.
UNA DE LAS ÚLTIMAS CASONAS DE MADERA DEL VIEJO MANZANILLO
Por cierto la casa en la que habitara la familia Díaz Zamorano, en la esquina de las calles Carrillo Puerto y Nicolás Bravo es una de las pocas viviendas de madera que continúan en pie en Manzanillo, con su techado también tradicional, siendo un patrimonio cultural para el municipio, ya que es una muestra palpable de cómo eran los domicilios de los porteños hasta antes del Ciclón del Pacífico de 1959, popularmente conocido como Linda, por el cual se cambiaron los reglamentos de construcción, haciendo que desaparecieran de la ciudad los ejemplos de arquitectura original porteña en base a madera.
Ahí en esa casa, hasta el día de hoy, viven miembros de la familia Díaz Zamorano, una de las familias más respetadas y reconocidas de nuestra ciudad.