El día más importante para el periodismo


En víspera de la celebración del Día de la Libertad de Expresión, que hoy lunes se conmemora, es doblemente satisfactorio para mí el pronunciamiento de la importante plataforma Holding Prensamérica al otorgarme el premio Dr. Zenobio Saldivia, un hecho muy significativo no solo en lo personal sino también para mi estado natal (que está en mi corazón) debido a su carácter internacional.

El Día de la Libertad de Expresión es el acontecimiento más importante del ámbito del periodismo y la comunicación en nuestro país desde hace décadas, haciéndose oficial el día 7 de junio. Esta fecha es muy memorable y de regocijo para los comunicadores, sobre todo porque este derecho se reivindicó gracias a los profesionales de este oficio, luego de una relación difícil con el poder del Estado allá en 1951 durante el sexenio de Miguel Alemán.

Esta garantía está amparada por los artículos 6° y 7° constitucionales, por lo que es una condición que los gobiernos deben garantizar de manera cotidiana y combatir a cualquier fuerza que atente contra este principio social.

En este contexto, saludo con afecto y especial agradecimiento al Holding Prensamérica con sede en la hermana república de Chile y que tiene a bien dirigir el excelente colega Roberto González Short, por el honor que se me ha conferido al otorgarme la distinción del Premio Latinoamericano Dr. Zenobio Saldivia 2021 en la categoría Periodismo y Desarrollo, porque esta distinción da alientos no solo a una persona, sino a todo un gremio que resiste y persiste con éxito en este estado de Colima y en especial en Manzanillo, donde El Noticiero destaca por su liderazgo.

Me siento sumamente satisfecho de que hayan sido organismos internacionales de tanto nivel, los encargados de investigar y examinar a conciencia a lo largo y ancho de nuestro hermoso y rico continente americano, las candidaturas y perfiles idóneos de periodistas y comunicadores con trayectoria limpia y prolongada, como es mi caso, donde con pasión y entrega cumplí recientemente 56 años de ejercicio diario, ininterrumpido, de trabajo periodístico.

De acuerdo al fallo del jurado, la decisión se inclinó a mi favor por varias razones, tanto por el tiempo de trayectoria, por la versatilidad de llevar acontecimientos confiables a la opinión pública, por consolidar un periódico independiente, así como por el modelo de resistencia que llevo a cabo de esta profesión que, en los tiempos recientes, ha enfrentado cambios revolucionarios cuyas repercusiones han determinado cerrar sus puertas a muchos medios impresos.

El periódico físico, en papel, tiene una década invernal y transita en condiciones de extrema dificultad por tres causas preferentes: la presencia de internet, la pandemia y la merma del presupuesto gubernamental en el rubro de comunicación que, en muchos de los casos, ha terminado por asfixiar a todo género de publicaciones y medios. Sin embargo, ¿quién podría pensar que desde un rincón de México, en una mínima porción del gigantesco continente americano, un modesto periódico físico siga vigente con éxito, sin claudicar, poniendo el ejemplo de tenacidad, perseverancia y pasión por el oficio a medios que fueron mucho más grandes y poderosos?

Desde luego que me honra esta distinción y la acepto con humildad, sin aspavientos, pero sobre todo con dignidad, a la vez que me llena de ánimos para continuar en este trabajo cotidiano para, con vocación, altura de miras, y con la frente en alto, refrendar el hecho de ser un medio vigoroso y con su marca principal que es la credibilidad.

El periodismo es mi vocación y mi destino manifiesto. Mi misión ha sido no solo informar y orientar a la opinión pública sino contribuir con espíritu altruista en apoyar a los sectores sociales que más lo necesitan, convirtiéndonos en voceros de sus problemáticas pero también de sus esfuerzos y logros, lo que nos ha permitido el honor de ser consentidos por la comunidad.

Este servicio profesional enfocado en las personas ha sido la meta que me inspiró desde mis inicios y me ha llevado a ejercer el poder de la prensa para contribuir con el sector público, buscando que se cumplan las demandas de la sociedad. Así, hemos logrado conquistar el marcar la pauta para llevar beneficios a distintos sectores sociales con propuestas sustentables.

Por ello reitero mi agradecimiento a los integrantes de Prensamérica, que está integrada por un grupo de científicos de personalidades de elevada cultura, con sede en Chile, y con amplia plataforma en Argentina, Uruguay, Paraguay, Panamá, México, Ecuador, Perú, Costa Rica, por mencionar algunos y que han tenido convenciones anuales en varios países en 15 años de su existencia.

Me distingue ser el tercer periodista que recibe este premio en su categoría y me siento comprometido en seguir apoyando las mejores causas de la sociedad.

Finalmente, quiero destacar la existencia de la organización Prensamérica, que se ha originado en Chile, una nación con lazos de hermandad con México, y que destaca por su gran naturaleza en el ámbito académico, económico y cultural.

En los años recientes, por ejemplo, fue el país latinoamericano que se colocó en el liderato de gestión en las vacunas y se perfila para ser el primero en conseguir la inmunidad de rebaño gracias a su inteligente campaña de vacunación.

Con la existencia de Prensamérica se coloca también en el liderazgo en el ámbito de la comunicación y el periodismo y está encaminado a tener una red en todo el continente.

A todos los colegas que lo integran, los saludo y los abrazo como reportero.