
Hoy 15 de septiembre se celebra en todos los edificios del poder público de nuestro país, consulados en el extranjero y hasta en las rancherías dispersas por nuestro territorio, la fiesta nacional más importante de México: el Grito de Dolores; que fue el acto con que dio inicio a la guerra de Independencia con el llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla, en compañía de Ignacio Allende y Juan Aldama, arengó a sus feligreses con el fin de que se levantaran en armas contra el Virreinato de la Nueva España, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, para lo cual tocó la campana de la Parroquia del pueblo de Dolores, hoy Dolores Hidalgo, Guanajuato. En esa primera proclama libertaria pronunció la frase ¡Muera el mal gobierno! ¡Viva Fernando Séptimo!
Como se sabe, el movimiento insurgente era el descontento de los españoles criollos contra los peninsulares, que los habían desplazado de cargos en la gobernanza; el grito de muera el mal gobierno, contra los funcionarios del virreinato, también era contra el mal gobierno de José Bonaparte, hermano de Napoleón, quien había defenestrado a Fernando VII del trono español.
Fue el generalísimo José María Morelos y Pavón, tras sus exitosas campañas militares en el sur del país, quien le daría rumbo y proyección al movimiento independentista con la aprobación de los “Sentimientos de la Nación”, aprobados por el Congreso de Chilpancingo instalado el 13 de septiembre en 1813, quien proclamó la separación de México de la Corona española, documento que en sus artículos más importantes estableció: “1.- “Que la América es libre e independiente de España y de toda otra nación Gobierno o Monarquía, y que así se sancione, dando al mundo las razones. 5.- Que la Soberanía dimana directamente del Pueblo, el que solo quiere depositarla en el Supremo Congreso Nacional Americano, compuesto de representantes de las Provincias en igualdad de números. 6.- Que los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial estén divididos en los cuerpos compatibles para ejercerlos. 23.- Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre, todos los años, como el día en que se levantó la voz de la Independencia.”
La primera vez que se festejó la fecha del 16 de septiembre fue en Huichapan, hoy estado de Hidalgo, en 1812, durante la madrugada por Ignacio López Rayón, integrante de la Junta de Zitácuaro. Los festejos iniciaron al alba con una descarga de fusilería.
A partir de 1828, el 16 de septiembre se fue consolidando como la fiesta nacional mas importante, festejando el grito de Dolores en las madrugadas de esas fechas anualmente, hasta que, en 1910 Porfirio Diaz cambió la fecha y hora del grito estableciendo realizarlo a las 11 de la noche del 15, para festejar su cumpleaños número 80 y para conmemorar con gran boato el centenario de la Independencia con el grito de Miguel Hidalgo en Dolores, Gto. Esta decisión dio origen a las celebraciones populares con verbenas, eventos musicales y juegos pirotécnicos, que han realizado durante 116 años, con festejos populares lleno de algarabía y espíritu cívico, dejando para el día siguiente la ceremonia protocolaria, los desfiles y las verbenas vespertinas en las plazas de todas las poblaciones de nuestro territorio.
Si bien esa fecha independentista llena de simbolismo libertario ha tenido sus repercusiones en momentos que la nación mexicana ha requerido de otros movimientos sociopolíticos para encausar al país por nuevas rutas, como sucedió durante las convulsiones sociales de la Reforma y la Revolución.
Al tener una gran significación cívica, el grito ha podido funcionar como catalizador de movimientos políticos y actos de resistencia y oposición. Así, por ejemplo, Heberto Castillo lo dio en la Ciudad Universitaria en 1968, en plena efervescencia del movimiento estudiantil. Manuel Cloutier lo hizo en el ángel de la Independencia en 1988 y Cuauhtémoc Cárdenas en 1994, también en CU.
En los últimos 8 años la polarización social que nos legó el anterior gobierno morenista y que continua la actual presidente, han hecho posible que la situación que ahora se vive en México, aunada a la destrucción de las instituciones nacionales, la eliminación de los organismos autónomos, de los contrapesos institucionales y el descarado sometimiento del Legislativo y Judicial al Poder Ejecutivo, han dado paso a un nuevo escenario nacional donde la inseguridad y la violencia se enseñorean por toda la geografía mexicana, erosionando severamente la democracia, la libertad de expresión y pensamiento, como en los últimos 115 años no sucedía.
Sin adentrarme en la escandalosa deuda que se duplicó en 8 años, lo que se había acumulado en 100 largos años; las enormes pérdidas de las obras insignia de la 4T, como el Tren Maya que diariamente pierde 12 millones; Mexicana de Aviación que pierde 2.5 millones por día o la refinería Dos Bocas cuyo costo de inversión se duplicó, por solo citar tres casos. Pero lo más escandaloso ha sido la protección y no extradición de Rocha Moya y sus colaboradores implicados en el narcotráfico, según la Justicia Norteamericana; también los muchos involucrados hoy impunes en el Huachicol fiscal tantos etcéteras, que ocuparían mucho espacio en este comentario.
Actualizando el significado de la fecha que hoy celebramos, unamos voces y voluntades para acabar con este mal gobierno en el proceso electoral del próximo 6 de junio de 2027, aunque por hoy brindemos por el futuro de esta patria mancillada gritando ¡Viva México! y Felices fiestas patrias.