-Estaba escuchando, con la ayuda de mi Talkback de mi celular, una nota que salió publicada en varias páginas noticiosas, que, a mi juicio, se me hizo un tanto alarmante.
El título decía algo así: Confirman primer caso de dengue serotipo 2; Salud Colima activa protocolo de respuesta.
Leí toda la nota para ver en que consistía el peligro, ya que Manzanillo está ubicado en una zona tropical, y las picaduras del mosquito transmisor del dengue son muy comunes.
Me topé con un lenguaje muy técnico y no entendí nada. Los síntomas que dan a conocer son similares a los del dengue clásico y del hemorrágico.
Ante esta situación me quedé muy triste y preocupada a la vez, porque no entiendo cómo se quiere prevenir algo, si no se explica de manera sencilla, de manera que toda la población lo podamos entender.
El lenguaje que se está manejando es como si un médico le estuviera hablando a otros médicos o a estudiantes de medicina de semestres avanzaos, que pueden entender el lenguaje técnico.
Traté de indagar en la red internacional, y al parecer es muy similar al hemorrágico, además de que baja la presión rápidamente; así que, logré entender que es altamente parecido al hemorrágico, y que, al parecer, es también altamente peligroso.
Que la enfermedad es causada por el virus que transmite el mosquito, y que no hay medicina ni vacuna para combatirlo. Dicen que hay que estar tomando muchísima agua, y ya; y, en caso de fiebre alta, lo mejor es acudir con un médico, y más, cuando se tiene la certeza de que hubo picadura de mosquito.
Con todo respeto, me gustaría, a las autoridades estatales, especialmente a las de salud, pedirles que ahondaran más en el tema, pero con un lenguaje sencillo, que nos explique que diferencia hay entre el dengue hemorrágico, que ya conocemos, y el DNV Serotipo 2.
Porque, a simple vista, perece ser el mismo. No todos en Colima somos médicos, y por eso requerimos que se nos explique de manera simple, pero detallada, para que podamos entender de que se trata.
-Como ya todos sabemos, cuando alguien llega a permanecer internado en un hospital, llámese civil, IMSS, etc., requerirá de un familiar que lo cuide de día y de noche, por el tiempo que el paciente permanezca en el nosocomio.
Esta noble labor de cuidador, que a veces le toca esta carga a una sola persona, y en otras se turnan familiares, necesita de alimentos, ya que en los hospitales solamente proporcionan este a los enfermos internados, siempre y cuando no los tengan en ayuno.
Salir a comprar alimentos les resulta complicado a estos acompañantes, porque no quieren apartarse del paciente; pero, gracias a Dios, se ha vuelto una muy bonita costumbre que afuera de los nosocomios haya porteños que regalan comida, para quienes cuidan enfermos.
Mucho se agradece esa torta, esos tamales con atole, pan con café, tacos tuxpeños, elotes cocidos y quien sabe cuántos etcéteras más, que han contribuido a hacer un poco más ligera la carga a los familiares de los enfermos internados.
Estos ángeles humanos dan la comida de manera gratuita, con sus respectivos desechables, como platos, vasos, tenedores, cucharas y hasta servilletas. A eso se le llama solidaridad y empatía.
Por eso, a través de este espacio se agradece a todas esas personitas que todos los días llevan comida a las afueras de los hospitales.
Y también gracias al personal de los nosocomios que comparte el aviso, ya que los cuidadores están adentro y por ellos mismos no se dan cuenta de este importante apoyo que se brinda.
Esta clase de apoyos ha sido muy apreciada, porque la carga de cuidar a un enfermo internado conlleva mal pasadas, preocupaciones y desvelos, y en ocasiones, hasta ayunos, por no haber alimentos cercanos que comer.
Eso va desnutriendo y debilitando a los familiares que cuidan a sus enfermos en los hospitales, y si no fuera por esos ángeles humanos que les llevan comida, posiblemente, en vez de un enfermo, al rato ya serían dos.
Así que, subrayo, muchas gracias por esa labor altruista tan loable.
-Ahora que se han estado llevando a cabo diversas obras de construcción en Manzanillo, especialmente, de varios puentes vehiculares de manera simultánea en diferentes puntos de la ciudad, a muchos porteños nos preocupan las emergencias médicas, especialmente, a los que vivimos en el Centro Histórico.
Algunos nos preguntamos si las ambulancias llegarían rápidamente por un enfermo a un domicilio, y, de hacerlo, cuánto tiempo tardarían en llevar a éste a un nosocomio.
Ante una situación como esta, y con un municipio en desarrollo constante, creo que ya va siendo hora de tener una ambulancia aérea, que sea capaz de trasladar a un enfermo de manera rápida y eficaz a un hospital en cuestión de unos pocos minutos.
E, inclusive, sería de muchísima utilidad para las zonas altas del municipio, donde hay más piquetes de alacrán o mordidas de víbora, madres a punto de dar a luz, etc., ya que en cuestión de unos pocos minutos se les trasladaría a un lugar de atención médica en una zona más urbanizada.
Aunque, también hay que decirlo, las zonas altas de Manzanillo no solo deben incluir las comunidades rurales, como Jalipa, Camotlán, Cedros, Canoas, etc., sino también, los nueve sectores del Centro Histórico y colonias serranas en diferentes delegaciones, como El Colomo y Santiago.
Una ambulancia aérea creo que Manzanillo ya merece tenerla, y más, cuando se presume ser el puerto más importante del país.
-Qué tenga un bonito día.
