Nacimiento del amor


Cuando la tierra era cuadrada el sol se enojaba porque no la cubría toda.

Un día, este monstruo de luz la invitó a correr por el universo. De tanto rodar se transformó circular, entonces la pudo abrazar, cubriéndole toda. Y de ahí nació el amor entre ellos.

¡Ah! —contestó una amiga del espacio—, quiere decir que, si me abrasan, habrá amor.

Sí, solo que tú quieras —le contestaron.

Pero alguien replicó: No es posible, porque ellos no sienten.

Claro que sienten —aclaró otro planeta femenino. El sol tiene mucho calor y, al recibirlo, la tierra toma temperatura y de ellos nació la luna.

¡Ah, caray! Esto se puede decir que, por amor, se formó el Universo.

Empero, Dios escuchaba atentamente, afirmó:

Yo fui el que dio calor a ellos, al universo y a todo lo que hay en él. Al haber puesto mi dedo sobre ellos, dije: hágase. Y así fue como nació todo, por la fuerza del AMOR.