El INEGI publicó los números del segundo trimestre de 2026 respecto al valor de las exportaciones por entidad federativa, donde se reporta que Colima creció un 60.4 %. Es decir, el estado menos poblado del país exporta como los grandes alcanzando el cuarto lugar a nivel nacional, logrando los 768 millones de dólares. En desglose, la minería acapara el 76 % con 584 millones de dólares. El agro, 15 % y la manufactura apenas el 5 % y bajando.
Detrás de este número está Peña Colorada, propiedad a mitades de ArcelorMittal y Ternium. Peña es la principal mina de hierro de México. Aporta cerca del 30 % del mineral que consume la industria siderúrgica nacional, produciendo el 80 % de las bolitas de pellets listas para fundirse. El mineral se va primero en tren del cerro al puerto y después, es cargado en el buque “Mar Azteca” para viajar con una tripulación completamente mexicana hasta Lázaro Cárdenas, también se traslada a Monterrey y Puebla.
En su comparación anual, las entidades federativas con mayores aumentos en el valor de sus exportaciones fueron Jalisco (130.8 %), Chihuahua (87.3 %), Guerrero (67.1 %), Colima (60.4 %) y Tabasco (33.5 %).
Ahora bien, Colima, pon atención. La suerte con la que contamos tiene fecha de caducidad, aprovechemos nuestra posición para fortalecer a las próximas generaciones con mejor educación e inversión en infraestructura que detone otros sectores productivos a beneficio de la población local.
El Puerto de Manzanillo mueve contenedores. La costa produce limón y plátano. Nuestros cerros tienen minerales. Si no convertimos la materia prima en algo con más valor agregado, seguiremos vendiendo el mineral y comprando el producto terminado. Para capitalizar mejor, necesitamos liderazgo y compromiso en los tres órdenes de gobierno. Voluntad y aspiración de nuestros jóvenes y sinergia de parte de todos.
OTROS DATOS QUE HAY QUE VER
Más que puntuales llegaron los resultados del INEGI con corte a 2025, que nos permiten ver una fotografía impactante del bello estado de Colima. En estos momentos en los que se están definiendo candidatos conforme a su rentabilidad política, esperemos ver que su popularidad sea coherente con las soluciones que deben darle a nuestra sociedad.
Pues bien, Colima resultó ser el que menos población tiene de todo México, con sólo 762 mil habitantes. Aun así, somos el que tiene más #mujeres trabajando: el 57 % de ellas, frente al promedio nacional del 45 %. También somos el rincón que menos niños tiene: solo 173 mil chamacos menores de 14 años. Las mujeres tienen menos bebés cada vez; ahorita, ahorita, nuestros niños no serán suficientes para reemplazar la generación que está vigente.
En promedio, el colimense tiene 33 años. Somos jóvenes y fuertes. Pero, entre menos nacimientos y la tasa de mortalidad más alta del país, nos deberíamos preocupar por cómo vamos a mantener nuestras ciudades. Colima registra una tasa de 193 defunciones por cada 100 mil habitantes. El 12 % de la población asegura tener una discapacidad, y el 2.3 % de los hogares decidieron mudarse por violencia.
Para ser un estado con tan poca población, resulta llamativo que 3,721 viviendas aún tienen piso de tierra. También que 17,542 personas menores de 15 años no sepan leer ni escribir. Este número es más grande que la población completa de Minatitlán e Ixtlahuacán juntos.
Cada que escuchen que fulanito se cambió de tal partido a tal partido. Cada que escuchen que un gallo diga “yo quiero ser”… pregúntele si ya tiene, entre otras cosas, ideas realistas para afrontar el Colima que le tocará atender. Colima, en sus diez municipios, es un rincón maravilloso de México, pero necesita anticiparse y prepararse para afrontar los retos inmediatos a los que se enfrenta. Fortalecer nuestras escuelas y universidades, cuidar nuestra infraestructura y apostarle a la tecnología, creo yo, deberán estar en los planes de nuestros nuevos gobernantes.
