La Cruz Monumental del Cerro de la Cruz contará con un pararrayos para protegerla de las descargas eléctricas que, durante las tormentas, han dañado en repetidas ocasiones su estructura y sistema de iluminación.
Rogelio Zúñiga Estrella, vecino del Barrio de El Túnel y responsable del cuidado y mantenimiento del monumento, prepara la instalación de esta infraestructura, cuyos materiales están prácticamente listos. Se prevé que quede colocada entre el jueves y viernes de la presente semana, una vez que llegue el cable de puesta a tierra.
De acuerdo con la información proporcionada, el pararrayos tiene un costo de 4 mil 800 pesos, mientras que el cable a tierra cuesta 5 mil 700 pesos.
Las descargas eléctricas han quemado focos y la celda fotosensible que activa automáticamente la iluminación al anochecer. También han causado daños en la parte superior de la cruz, al desprender el recubrimiento y dejar expuestas las varillas, por lo que Zúñiga Estrella debe realizar reparaciones para mantenerla en buenas condiciones.
El monumento se encuentra en la cima del Cerro de la Cruz, considerado el más alto del área urbana de la primera bahía. Desde ese punto se obtiene una vista panorámica de 360 grados, que atrae a personas que practican senderismo y fotografía, principalmente por las tardes.
Para iluminar la cruz se utilizan 20 lámparas y una celda fotosensible que enciende el sistema cuando se oculta el sol, lo que permite que el monumento sea visible durante las noches.
Zúñiga Estrella señaló que la cruz está en el cerro desde los tiempos del ciclón de 1959 y que él asumió su cuidado en 1982, labor que ha mantenido durante 44 años sin recibir apoyo económico ni patrocinio.
Su trabajo ha permitido conservar la iluminación de este símbolo de Manzanillo, que también se ha convertido en un referente para la aviación y la navegación marítima.
