Glorias de un equipo de futbol de barrio


Carlos Valdez Ramírez.-

Existen personajes que por su bondad y pasión, trascienden cuando tienen bien cimentados sus ideales, tal es el caso de Pablo Moreno Santacruz a quien se le relaciona como unos de los fundadores del glorioso equipo de futbol  Imperio. En una breve entrevista relata sus vivencias desde su juventud en una misión que fructificó con los repetidos triunfos de un equipo de futbol de barrio al que ha pertenecido toda su vida.

Su afición al futbol comenzó en 1950, cuando Ismael Palomares estaba al frente del equipo Imperio e ingresó al grupo de “Los guindas” que estaba conformado por jóvenes del famoso barrio El Refugio.

Moreno Santacruz, sastre reconocido en la capital del estado y el mejor de su época, tenía su negocio entre las calles Aldama y Alvaro  Obregón, frente a las instalaciones de la Cruz Roja, ahí se reunían los jugadores para practicar las famosas “cascaritas”, esta vialidad también fue testigo de los primeros festejos del equipo, donde compartieron pozoladas, birrias y carnitas que costeaban los jugadores que tenían ingresos económicos.

Evocando el trayecto del Imperio, Pablo Moreno dijo que en sus inicios el equipo utilizó los colores rojiblancos en su uniforme, se trataba de una camisa roja con una franja horizontal en el pecho, que tiempo después cambió por una vertical. El color guinda se comenzó a usar en 1956 cuando se jugó el campeonato nacional en Colima.

El equipo lo conformaban entre otros, el profesor Roberto Silva, de quien recibió un gran apoyo; Alfonso Ramírez  “El chino mugroso” como de cariño le decían por el color de su piel; Hugo Flores, los hermanos Alberto y Francisco Flores González, Pancho Moreno “El caripapa”, Salvador Palomares Nazarín y el profesor Ruiz Manzo.

Entre sus remembranzas, relató una anécdota, cuando Carlos Valdez Ramírez, autor de este reportaje jugaba dentro del equipo, quien siempre  entraba en el segundo tiempo para reemplazar a Valladares y le decía: “Valdez, si metes un gol te voy a dar un peso”, por lo que ponía todo su esfuerzo para ganárselo.

Contó que Ismael Palomares cuando le entregó a los “Guindas”, éste ya estaba conformado, lo hizo porque su familia ya no aguantaba a los jugadores todos los días en su casa.

Detalló que el primer campeonato de Primera Especial, Primera Fuerza y Segunda se ganó en 1967, en ese tiempo eran pocos los equipos que conformaban la liga dándose  una rivalidad con los equipos Tenería e Independiente, no obstante se disfrutaban los triunfos porque el Independiente tenía a los mejores jugadores.

A diferencia del Independiente, el Imperio ingresó a muchos jugadores en las fuerzas inferiores, que eran los que “alimentaban” al equipo grande, el Independiente descuidó este aspecto y por eso desapareció por completo.

Por su parte el Tenería también desatendió las fuerzas inferiores, el único equipo que tuvo la visión de crear un semillero de jugadores fue el Imperio, gracias a su visión así como también a la de Roberto Silva y Alfonso Ramírez “El chino”.

Contó que durante 10 años solventó todos los gastos, desde arbitrajes y asistencias a las sesiones, todo este esfuerzo tuvo sus recompensas, porque todos lo veían como el patriarca.

Con añoranza, dijo que es el único que queda de los fundadores y la mayoría de los más de cien trofeos conseguidos son celosamente guardados en la casa de Carlos Manzano y Hugo Flores.

Hoy en día permanece el equipo Imperio con jugadores en todas las categorías infantiles, como son terceritas, juveniles, primera especial, primera fuerza y primera división, conformado por jóvenes de distintas partes, no sólo del tradicional barrio de El Refugio.

Finalmente, dijo con satisfacción que forjó a un gran semillero de jóvenes jugadores con diversas profesiones y su mayor deleite fue ver a su equipo coronarse campeón en las categorías Infantil, Juvenil, Primera y Segunda División.