Manzanillo, puerto lleno de edificios emblemáticos



Los manzanillenses tenemos edificios emblemáticos, que nos sirven para indicar direcciones, debido a que son edificios antiguos y muy conocidos, que todo mundo sabe en donde se encuentran. Es algo similar a los mojones de piedra o linderos que la gente antigua levantaba en algunas culturas, para señalar sitios de interés o marcar fronteras.

Al hablar  de edificios, hay que decir que, debido a que somos un puerto enclavado en una zona altamente sísmico, no es normal que haya edificaciones altas, y a pesar de que en otros lugares al hablar de edificios se piensa en una construcción muy alta, de muchos pisos, aquí les decimos así hasta a las de dos plantas. El término no es incorrecto, porque no importa su altura, cualquier construcción es también una edificación. Desde luego que, rascacielos nunca hemos tenido.

 

PERFILES CONOCIDOS DE NUESTRA CIUDAD

 

Así es que, si hablamos de las referencias porteñas, tenemos las siguientes: El edificio Macchetto (calle Morelos), el edificio de la Crom (que a pesar de ser relativamente nuevo, destaca por ser muy alto), el viejo de la Crom (ambos por la calle Juárez), la Presidencia Municipal (Juárez), el edificio Del Río (Balbino Dávalos), el Hotel Colonial (Avenida México), el edificio Moreno (calle 10 de Mayo), el Guadalajara (Francisco González Bocanegra), el Bayardo (esquina de la México con Colhuas), el Yahualica (calle Miguel Galindo) y el Linares (calle Francisco I. Madero).

También están el Centro Comercial (Avenida México, abarcando toda una cuadra, con entrada por todas las calles alrededor y antes sede del desaparecido Mercado Reforma), el Mercado de los Agachados (Francisco I. Madero), el 5 de Mayo (calle 5 de mayo, abarcando toda una manzana, con entradas por las cuadras alrededor), el antiguo edificio de la Caja Popular y el nuevo (ambos avenida México).

 

REFERENCIAS URBANAS

 

En base a estos sitios, damos referencias. La mayoría de estas construcciones datan de la primera mitad del siglo pasado, y han aguantado ciclones y sismos. Otros son nuevos, pero se destacan por su importancia, modernismo y, sobre todo, por su altura.

Hemos perdido con los años como referencias al Palacio Federal (que estaba por la calle Morelos, abarcando toda una manzana, donde ahora está una placita comercial, siendo su parte más importante un estacionamiento público), y a la Estación del Ferrocarril (se encontraba frente a La Perlita, donde hoy se encuentra la Biblioteca Pública “Julia Piza”). También sirven de referencia las escuelas, algunas muy antiguas, así como los templos, de lo que hablaremos en una próxima ocasión.

Los manzanillenses de toda la vida decimos, ahí del edificio fulano a tres cuadras, y nos entendemos perfectamente; pero, si la persona no es de aquí, se queda igual de perdido. Nosotros no decimos, camine hacia el norte tantas manzanas, o al noroeste; no. Damos pistas para hallar más rápido una dirección. Entre estos puntos, también entran las parroquias citadinas.

Esas construcciones que miran pasar impávidas el tiempo como si no les afectara en lo absoluto, nos dan también certeza de que, pese a lo rápido que va el progreso y el crecimiento en nuestro entorno, tenemos anclas firmes que nos hacen ver que tenemos una identidad y unas raíces.